martes, 20 de junio de 2017

HISTORIA I. La reina de la lluvia.Capitulo 30. Laberinto




Laberinto

"Los antiguos alquimistas creian que la obra creativa tenían una vida propia, independientemente de su creador, la inspiración a caballo, viajando entre los mundos de la materia y la psique de ambos y de ninguno. "Un cuerpo sutil", lo llamaron...
Todos nacemos con un don. Nuestra arma para enfrentarnos a las tinieblas que gobiernan el universo. És un mecanismo, impuesto por las leyes que rigen todas las cosas:
Que todo individuo pequeño o grande posea la capacidad de cambiar su sino si su destino se viera truncado por cualquier tipo de amenaza.
Todos somos uno. Todos somos un corazón en el medio del caos, palpitante hacia una sola dirección. Todos somos un mismo ser con un solo deseo.
Nada tiene poder absoluto sobre ti. Ni la brujería, ni la mágica oscura, ni siquiera los seres y criaturas de la noche que conspiran contra ti en los pies de la cama.
Nadie puede hacerte daño.
Nada y nadie...., a no ser ...
que descubran cual es tu deseo verdadero."
(Hospital Santa Maria.
Actualidad.)
Cientos de luciérnagas adheridas en todo el contorno iban devorando la imagen pictórica, chispas perpetuas como cuando se quema un pergamino desde el centro y la ceniza deleita con el papel. Sussi al leer aquellas palabras, volvió a entrar en trance, miles de lucecitas rojas y amarillas comenzaron a salir desde la palabra "Esperanza", como si se hubiese prendido con una cerilla, como un detonante de un artefacto bélico, pólvora que consumía el cuerpo y la inspiración de un artista fuera de lugar y contexto. Aquel cuadro, se transformaba en una puerta hacia alguna parte.
Sussi se tapó las orejas, sentia aquel pitido repulsivo en sus oídos, dejándola completamente sorda. Veía a Juan. Pero el no veía nada de todo eso.
Sussi luchaba en silencio. El sonido había sido deborado por los acontecimientos. No lo entendía. En medio de toda aquella incertidumbre, Sussi se fue apagando... Pero, tras un minuto...
¡Su espalda se estiró, con la cara mirando hacia arriba!
¡Sus ojos se tornaron blancos como la nieve.!
El mejor depredador de la naturaleza. Un parasito 10 veces más pequeño que una mota de polvo. Pequeño en el acecho a su víctima y sutil cuando entra en el sistema de su presa. No se da cuenta, ni se percata de la conspiración de su huésped.
El efecto de la pintura reseca. Pequeñas motas desapercividas para el ojo humano.
Las esporas que desprendían aquellas manchas en el lienzo. Moho, hongos cuya utilidad siempre fue desconcertar la mente de sus presas. Como es el caso del hongo Ophiocordyceps unilateralis, que utiliza a su víctima como transporte, para viajar de un lado a otro en medio de a selva. Este, se alimenta de los tejidos del celebró y sistemas nerviosos. Come lo que el parasito le dicta, mientras cree que es su propio cuerpo quien le da la orden. El parasito se va nutriendo de su victima, el infectado condenado sigue su vida como si nada.
Las esporas de aquellos hongos, se volatizan a escasos centímetros del lienzo. La probabilidad de ser infectado, se hace más segura a una 35 cm de distancia.
Sussi. Para estudiar los specchi, debía de acercarse a una 10 o 17cm de distancia. Por lo tanto todas aquellas esporas, llegaban a la nariz. Una vez en el tabique nasal, se dirigía al nervio de defensa que evita el acceso de bacterias muy peligrosas, haciendo que la infección sea solo un resfriado común, el cual expulsa todo contrincante de la misma calaña quedando la espora al control total de el cuerpo. Una vez logrado, el parasito crea su propia camada de semejantes que irán invadiendo cada parte de su victima. Todas los sistemas de defensa quedan haqueados permitiendo la entrada exclusiva de una sola y única bacteria.
Los resultados al final, son visualizaciones realistas, espasmos epilépticos y la degradación del pigmento en los ojos por cierta dificultad en el riego sanguíneo. El cuerpo queda a merced del parasito durante unos minutos, los suficientes para que los músculos y las extremidades se tensen más allá de lo normal. La víctima experimenta en silencio una tortura breve, un minuto de un dolor corporal y sobrehumano, muy parecido a unas de las sadicas maquinas de la santa inquisición de la profunda y oscura edad media. Finalmente, la víctima se desploma al suelo y pierde la conciencia.
Para el mundo, han pasado dos minutos. Pero para la víctima, unas horas.
Sussi abre los ojos.
Ante ella una especie de muro antiguo. Un sillar invadido por el tiempo, piedras y ladrillos destartalados, manchados de humedad, cubierto de yedra y lianas asfixiando aquella colosal edificación.
En sus pies suelo húmedo, en su trasero una especie de suelo mojado,sentada en una ciénaga o llanura plagada de cientos yerbajos verdes apagados y amarronados. Un lugar tétrico y siniestro.
Incluso el cielo era extraño, muy sospechoso. Las nubes de humedad junto con las estalactitas, probaban un escenario creado en el interior de una cueva. ¿Estaba bajo la tierra?
El ambiente estaba cargado de cierta humedad, como si estuviera dentro de una caverna donde los rayos del sol nacían de aquella niebla como cielo. Una techumbre misteriosa, que entre dejaba visualizar las diferentes estalactitas, cuyas dimensiones eran muy considerables, sólo la punta parecía tan grande como una pista de patinaje o un "tio vivo". Espolones en las nubes, que planteaban las colosales dimensiones de aquel siniestro lugar.
Sussi se animó a levantarse. Estaba atónita por el cambio radical de la dimensión a otra. El salto, a aquella especie de sueño, le estaba dando dolor de cabeza.
Sussi se acercó al muro. Respiraba con dificultad. El corazón le palpitaba a toda prisa. Tenia miedo. Mucho miedo.
Al apoyarse, en unas de las piedras del imponente muro
, pudo escuchar un quejido.
-.¿¡he!?, ¡pero como te atreves!
-.¡¡¡¡pide disculpas!!!! (Dijieron todas las voces al mismo tiempo)
Máscaras, caras y rostros, adosados en el muro. De unos 70cm alto y 50cm de ancho. No eran iguales, todas ellas tenían una peculiar identidad y forma, todas eran diferentes. A 1,20m desde el suelo, imponían su autoridad y presencia como los guardianes del muro de la ciudad impenetrable... Se quejaban, como ancianos a los que se le obliga a levantarse bien temprano.
Entonces, todas las miradas se fijaron en Sussi.
Ella se asustó. Temia ser devorada por aquellas cosas.
Pero su intuición femenina le decía, que tras esas caras grotescas y hogerosas había algo de bondad.
-.¡¿ Podéis hablar?!
-. Pues claro que si. (Dijieron todas a la vez) somos "los guardianes de Sarahit". Los que custodiamos la ciudad impenetrable de "Dashvi Sarahit".
Cara de piedra 1: en forma mofletuda. No se le ven los ojos y con los labios muy carnosos. Rostro como una caricatura.
-. Si ella esta aquí es por que viene a aquí. ( dijo una de las máscaras, con voz ronca y masculina. Los mofletes se movían de una manera cómica. ). Sin duda, debería de entrar.
Cara de p. 2: rostro alargado marcando considerablemente la barbilla, pómulos resaltados mostrándose las cuencas de los ojos. Todo lo contrario del primero y el más mayor de todos.
-. ¡Si ella esta aquí, es por que debe de entrar! ( Dijo otra cara con el rostro más alargado,con voz masculina mas adulta y vieja) No existe otra razón. Estoy de acuerdo con los demás, " Ella debe de entrar
Hilera de caras depiedra.
-. ¡¡¡¡Si!!!!¡¡¡¡ Debe de entrar!!!! ( Todos como un coro Dijieron lo mismo y al mismo tiempo).
Sussi no sabia que decir. Aquellos apliques de piedra hablaban como si fuera algo normal y corriente.
-.¿Porque debería entrar?, ¿Que hay dentro?
Cara de p. 3: bigote y barbudo, lo más parecido a un enano de juego de rol.
-.¿ Quien se cree esta para hablarnos así? Lo veis?.¡ Hos dije que esto iba a pasar! Ahora los orellabaks nos han perdido el respeto. ¿Que será lo próximo, ser un perchero, un adorno. ?.? (Dijo la cara de piedra con barba y bigote)
Cara de piedra. 4: Rostro femenino, inglés, aristocrático y con delicadeza al hablar, como si fuera una inglesa a la hora del te.
-. ¡Descarada! ( dijo otra cara con voz femenina. Los párpados le tapaban los ojos y la nariz era gruesa y chata) ¡como te atreves hablar así a los paladines de los dioses!. Insensata.
-. ¿Orellabaks? (Dijo Sussi) yo no soy una Orellabak. Soy una persona.
En aquel momento el silencio gobernó. Todas las caretas de piedra adosadas al muro cesaron de hablar. La tensión estaba tan cargada que se podía cortar con un cuchillo.
Cara de piedra 4
-. Habéis oído eso? (Dijo la cara con forma de mujer corpulenta
Cara de p. 5: cara de bobo,de voz lenta e infantil.
-. Si, dice que es una persona. (Dijo una voz masculina parecida a la de un bobo o necio.)
Cara de piedra 2:
-. ¿Que es una .... ¿como ha dicho que era? ( dijo la cara con voz de viejo). Si no habláis más fuerte no me voy a enterar de nada.
Cara de piedra 4: ( mujer aristócrata inglesa)
-. Estas más sordo que una tapia.
Todos comenzaron a reírse. Todos menos la careta de piedra más vieja. La de los bigotes y la barba no paraba de mofarse... Finalmente el rostro de roca de un enano, como el de Gimli en el señor de los anillos, le dijo...-. Una persona!,
Cara de piedra 2:
-. ¿Una soborna? ¿ que es una soborna? Me recuerda a las Salayanas, doncellas de las profundidades de las aguas dulces del mar del Olvido. , Preciosas, hermosas, honradas con diversos talentos de los dioses: Rapsodas, cantantes, músicos del alma, su voz y e instrumentos hacían apaciguar a las fieras, los titanes en la guerra de los primogénitos. La contienda por la libertad de la luz y la oscuridad. Oh si! Que recuerdos.....
-. ¡¡¡¡Una persona!!!! (Dijieron todas al mismo tiempo)
Cara de piedra 2:
-. ¿Una persona. ...? ( los párpados caídos se levantaron junto con las cejas de piedra. No podía creerlo. Aquel rostro de roca movió por fin sus bigotes, su boca estaba abierta de sorprendido, interesado y atónito. ¿y dices... que eres ....una... ¿persona?
-. Si. Mi nombre es Sussi.
-. ¡¡¡¡Tiene nombre!!!! (Todos dijeron)
Sussi comenzó a creer que esos apliques de piedra estaban completamente locos de remate.
Cara de piedra 2:
-. ¡Callaos de una vez! (Dijo el anciano) acércate pequeña.... necesito verte mejor. La humedad de este lugar me ha atrofiado la vista y necesito saber ¿que es? lo que tu eres en realidad.
Ellos no lo entienden, solo conocen el mundo que se puede ver desde nuestra posición. Creen que somos los elegidos para Dashvi Sarahit. Cuando en realidad, fuimos los guerreros más importantes de la guardia suprema de los dioses. Nuestra misión era custodiar a los Toloks, de cualquier tipo de amenaza.
-.¿Tolok? ¿Qué es un Tolok?
Cara de piedra 4:
-. Una incubadora. Un vegetal que nutre al cuerpo de todos los alimentos precisos para que el embrión crezca en su interior. Un pimpollo floral, cuyas hojas captan la radiación solar transformando los nutrientes y minerales de la tierra en energía y masa a papilla nutritiva. El resultado final, tras cuatro soles en el cenid, es una criatura ¡perfecta!. Fuerza física, psíquica y espiritual. Capaz de crear un entorno seguro en un terreno hostil. Libre de amenzas, sin enfermedades y bacterias. Creados a imagen y semejanza de sus semejantes, los dioses. Una raza pura, al 92.2 por ciento de pureza cósmica. La más completa por el momento.
Cara de piedra 2 :
-. Otros más para el ridículo saco de la vida.... Todos los rayos brotan análogos desde la misma estrella
Todos pertenecemos a semejante lugar. Somos la misma cosa. Un sólo músculo en el caos que palpita a partir de nuestras emociones
Cara de piedra 4 :
-.... deseos, anhelos, ambición,... Un corazón que hace fluir todas las cosas....
Sussi se acercó más al muro. Aquella conversacion le transmitia confianza. Tenia miedo, a pesar de todo, pero cuanto más hablaban más humanos eran aquellos rostros de roca. Se acercó, y parecía muy pequeña ante su presencia, era como estar delante de una efigie de 3 metros de altura, una hormiga ante los pies de su peor depredador el hombre. Con cautela y desconfiada, ante la gentil mirada de aquella roca de ojos claros y dulces. Por un instante, sintió que no había ningún peligro.
-.¿Quien. ?...quienes sois?
Cara de piedra 2:
-. Somos los guardianes de Sarahit. Los que custodiamos la entrada a la ciudad de Dashvi Sarahit.
Cara de piedra 3:
-. Aaa! Basta viejo estúpido. ¡Ya no importa!. !Nunca fue importante!. ¡Esta criatura no le interesa lo que nos pudo pasar hace siglos....! espabila viejo carcamal... ya no tiene importancia.
Cara de piedra 2:
... En el devenir de las épocas, mucho antes de la llegada de los orellabaks, cuando los dioses tenían sus miradas en la tierra de los Gigantes, el mundo que conoces era muy distinto. Oscuridad y tinieblas antes de la llegada de Odanim...
-.¿Odanim? (Dijo Sussi para sus adentros, , como si le sonara de algo)
Cara de piedra 2:
...la tierra, estaba impregnada de furia, sangre y dolor
Ya hace mucho tiempo...., las ruinas ya dejaron ir los últimos legajos de lo que ocurrió, las señales, las pruebas, de que el mundo en el que pisas fue creado por la sangre de un único ser
El Sesojith que se sacrificó por todos nosotros. El innombrable, el desterrado, el que con su cetro abrió la roca e inundó la tierra seca y yerna, de agua dulce como la miel. Los Orellabaks lo recordaban como Odanim el primer Huuk, el que se enfrentó al titan del tiempo el gran Orewuea para salvar la vida al planeta de los gigantes, nuestro mundo.
-. ¿La tierra estaba gobernada por gigantes? Es decir, ¡¿Vosotros?!
Cara de piedra 5 :
-. ¿¡Gobernar! ?, Nos nunca fuimos dueños, nos nunca poseer na, nos obedecer a los del cielo, nos comer trabajar y trabajar hasta morir como roca sin valor en el abismo. Nos proteger a los Orellabaks , nos procurar que no supieran de humanos, nos hacer cumplir la ley.
-. ¿Proteger de los humanos? ¿Por que? ¿Que ley?
Cara de piedra 2 :
-. ¿Que ley...? ( Se sentia dolido. Apenado, afectado e indignado, como si una espina estuviera clavada en su corazón de piedra, como si aquella criatura tuviera alma propia con sus respectivos sentimientos, carga que al parecer llevaba en sus espaldas, más pesadas que los enormes ladrillos de roca) cuando un ser lo tiene todo, cuando su poder supera toda frontera de la vida y el tiempo, solo le queda buscar la forma de superar su condición natural. ¿Qué puede interesar a un inmortal en esta vida?: Una semilla de una fruta que cae a la tierra, un insecto que nace de las huevas de su madre, un mamífero que sale del vientre de quien lo gesto, todos ellos buscan la perfección de su condición primogénita. ¿Y el inmortal? ¿que puede buscar? ¿Cual seria su objetivo en la vida de todas las cosas? La respuesta siempre fue la misma que el resto de las criaturas que moran en todo el universo. ¿Inmortal o no? No hay diferencias, solo les separa el tiempo. ¿Que busca la criatura que lo posee todo? La misma que no posee nada, es decir ; la superación de su propia condición.
Los Sesojith, la raza de los dioses, los seres que lograron la longevidad, buscaban la especie más pura del cosmos. Los Orellabaks, representó el resultado de millones de pruebas a lo largo del devenir de las eras. Un ser capaz de crear vida en el entorno más siniestro, "luz en la oscuridad", "esperanza en la angustia" "orden en el caos". Un ser así, se protegería con todo el arsenal posible, una criatura capaz de cambiar las tinieblas en vida se le prestaría un lugar exclusivo y apartado del resto de los demás para que este no se viera influenciado con otro tipo de credos. Los Orellabaks, al nacer en la tierra de Odanim, fueron advertidos de la sutil influencia de los simples los humanos.
-. ¿Advertidos? ¿Por que? ¿Que tenían en contra de los humanos?
Cara de piedra 2
-. Cuando nacemos la fuerza del universo nos proporciona, una dicha, un don, un deseo, pero también recibimos El Aznaseb . En el interior de la matriz, en el silencio,  como dirían los oradores de la era de Los hombres, el infante es vendecido por los tres elogios:
* El Adivalahad o beso de la vida:" El despertar" elogio que todo ser recibe al ser despertado en el mundo de todas las cosas. Dios o mortal, todos somos iguales para el universo y todos recibimos "el despertar".
* El  Otnehim o el tan ansiado beso del sentimiento. No todos pueden conseguirlo".  Lograrlo, es como alcanzar la cúpula de los dioses, el éxtasis y la elevación del espíritu. Mucho se ha especulado sobre el, un afecto cuyo beso puede derrocar a cualquier tipo de maldición. Su beso disipa y desata todo mal o infortunio. Los Sesojiths, lo ansiaban como las abejas a la miel, buscaron sin resultados satisfactorios,  sus corazones eran tan solos y amargados, que su pureza se había secado. Ellos eran inmortales, y por mucho que sus corazones se convirtiera en piedra, en el interior de su alma aun palpitaba la esencia de lo que fueron una vez. Sólo hubo un Sesojith que logro  el beso de sentimiento. Odanim, demostró que el Otnehim también pueden lograrlo los dioses.: "Todo nudo por muy apretado que sea puedes deshacerse"
Los Orellabaks,  jamás debían de saber de la existencia de Odanim. Su historia. Su legado,  representaría la mayor guerra que hubiese existido. La capacidad,  que con un simple beso podían lograr la totalidad del espíritu, hubiese hecho que los hijos se enfrentarán a los padres. Ellos no debían saberlo.su condición, existencia y deseo, siempre debió ser obedecer a los dioses y no a la carne.
* Por último,  Atrehum  o  beso de la muerte: El gran beso del cambio. Al que todos tememos. Y al que los Sesojith, lograron deshacerse de el. Atrehum, una criatura silenciosa, cuyo tacto proboca la desintegración del alma al instante. Sin escrúpulos, sin consentimientos, sutil, noble,  riguroso y muy eficaz. Doncella para los que desean lo femenino y hombre para los más interesados por el lado exótico de las cosas. Su beso, más desapercibido que un susurro, una brisa que denota el movimiento de las puntas de los cabellos en la nuca, unos deditos de un recien nacido, curiosos por tocar, sensibles y despiadados al mismo tiempo, suaves, tiernos pero capaces de despedezar el corazón del observador sin haberlo tocado.   El beso de la muerte mata al cuerpo carnal para que deje paso a su segunda piel: el alma.
Nosotros la tribu de los Setnagy, descendientes de Los Sednas, " los grandes" eramos los mediadores entre la razón y la locura de los orellabaks. Eramos neutrales, controlabamos la furia de los monstruos, de los ataques de las criaturas del abismo, entidades que querían dominar el mundo. Ayachs , un Setnagy, fue uno de los guardianes de la frontera. Logró reducir a escombros a un ejercito poderoso que provenía del este. Todos lo recordamos, desde entonces.....los Orellabaks lo nombraron como uno más de sus epopeyas, una leyenda más en el gran libro de los Oradores, tras derrocar a la víbora del mar de Etrahon, Ayachs, el primer Setnagy honrado por los hijos de los dioses, un Huuk ni más ni menos en el libro de Larehuk. Todos honramos al gran Ayachs.
Ahí fue cuando los dioses vieron nuestro potencial. Los Setnagy, no volvieron apreciar la libertad por entonces. Nuestros amos devieron pensar que seríamos más necesarios en "Humbral" o" muro de la frontera", un lugar olvidado, donde la muerte reclamarian a miles de compañeros, un lugar frio y húmedo, donde las tinieblas no se atrevían a cruzar por la gran cantidad de sangre y roca. El muro, el humbral, donde los Toloks moraban esperando el nacimiento de los primogénitos. La cuna, aquella horripilante ciudadela de silencio y angustia se transformó en una zona de caza para las bestias olvidadas, para los demonios de la noche y el caos. Nosotros luchemos contra ellos. Protegiendo el legado de los dioses. Asalto tras asedio. Lucha sin descanso. En los toloks, se gestaba al individuo más puro del universo, mientras que en el muro de la sangre los Setnagy  se consumian entre golpes de acero y garras de marfil.
Tras el nacimiento de los Orellabaks, el mal tiempo y la tormenta fue cediendo. Nos colmaron de honores.
Todos nos llamaban Gigantes, pero desde ese día, nuestro prestigio se elevó a lo más alto. Una era de esplendor para los Setnagy. Una época en que la sangre de los orellabaks estuvo en peligro. ¿Quien iba a decir, que tras la luz de una nueva era, una nueva guerra civil iba a destruir lo que tanto había costado de proteger? .....
La brisa del armonía y la felcidad acallo la tristeza y lleno a todas la cosas de gracia y dicha. Aquellos huevas vegetales ofrecieron al mundo una nueva generación de semidioses. La era de los primogénitos o la edad de Athineg-omir había comenzado. Jóvenes, fuertes y poderosos, capaces de cambiar las cosas. Pero no se puede contener el poder más absoluto del universo...
Con el devenir de los años, la palabra Otnehim, comenzó a ser hablada por los más intrépidos orellabaks. Fue entonces cuando comenzaron las preguntas sin respuesta.
En el reclamo de la tierra de Odanim, cientos de criaturas de la oscuridad cayeron en el abismo. En preludio de regencia, cientos de enemigos fueron lanzados al Circulo, el pozo del olvido. Apartados para que nunca jamás se supieran de tales engendros del caos
Mientras en el mundo de la orellabaks se vivía en armonia, en lo más profundo del mundo de la tierra, las lágrimas oscuras de los vencidos se iban colmando en un manantial de aguas negras.
Fue cuando creció la incertidumbre entre los primogénitos, cuando un poder oscuro comenzó a palpitar en las entrañas del abismo.
Y tras desobedecer la ley primogénita, la era Athineg-omir inicio su decadencia. Poco a poco, uno a uno,  empezaron a sentir el deseo en sus jóvenes cuerpos.  La carne es devil ante la tentación de la fruta prohibida. Al poco tiempo, los gritos de aquellos pequeños resonaban por toda la tierra de Odanim. Los Orellabaks habían desobedecido la ley.
-. ¿Que hicieron los Sesojiths, los dioses, sus padres?
Cara de piedra 3:
-.Nos culparon....
Cara de piedra 4:
-. Nos encargaron proteger a los Orellabaks pero  no pudimos controlarlo, se nos fue de las manos.
Cara de piedra 1:
-. Condenados a permanecer en el muro de piedra por siempre jamás.
Cara de piedra 2:
-. Fuimos los guardianes del humbral, somos y seremos eternamente los protectores de la ciudad de la vergüenza.
-.¿Vergüenza?
Cara de piedra 2:
-. !Un Setnagy cumple sus promesas! Y en aquel tiempo,  la vergüenza nos afligido a todos. No logremos que los orellabaks lograsen ser la raza más perfecta de todos los tiempos. Así que, nos arrodillemos y pedimos disculpas a los dioses.  Gracias a unos orellabaks, que reclamaron a los gigantes a sus padres para crear la ciudad del castigo y la vergüenza "Dashvi Sarahit".
Todo lo queda de los Setnagy, esta ante tus ojos, esparcidos por la llanura y este gran muro.
En la guerra se extendió por toda la tierra de Odanim. Destruyendo toda aquella belleza. Transformándose en un mundo gris y rojo. Hambre y pestilencia.
La guerra civil hizo que cientos de niños fueran a enviados a la ciudad de Dashvi Sarahit. Los descendientes de la raza más pura, fueron sacrificados "Al círculo "
Cara de piedra 4
-. Pero la historia, se repite constantemente.... no importa el resultado a placer. Siempre quiere enredar para luego volver a desacer. Los hijos de los dioses desafiaron a la ley suprema y ....Todos fuimos castigados...
Cara de piedra 3
-. Sólo hay un motivo de estar aquí en la ciudad de "Dashvi Sarahit" y es para dejar a alguien al gran "Sack abbur". Concretamente una criatura que llevas en tu interior. Esta prohibido en este mundo crear sin autorización de los dioses.
-. ¿Una criatura en mi interior? ¿yo...?
Cara de piedra 6:
-. Primera norma de este mundo.
Cara de piedra 2
-. Los Orellabaks lo sabían muy bien
Cara de piedra 3:
-. Todo ser engendrado por la grandes, jamás podrán ser creadores de vida.
Cara de piedra 4:
-. Por eso estamos aquí. ( dijo el bobo) condenados a custodiar el acceso a los penitentes. "Su estas aquí es porque debes entrar. ".
Sussi recordó el friso del claustro. En el que una seres portaban sus pequeños a una criatura en forma de árbol. También las crónicas del códice anónimo, sobre lo que paso con la hijos de los dioses. -. Entonces....¿ los Orellabaks trajeron a sus hijos a este lugar? A la ciudad de Dashvi Sarahit. ¿Por que?
Cara de piedra 4:
-. Para esconder su vergüenza.
Cara de piedra 3:
-. Para que nunca se supiera la ver guerra de.
Cara de piedra 1:
-.  Para esconderlo y asegurarse que jamás se hablse de eso.
Cara de piedra 2:
-. En los tiempos de Athineg-omir, los Orellabaks comenzaron a preguntarse cosas que no tenían sentido.  Como por ejemplo, ¿ Quién es eran? ,¿Por que estaban allí?  ¿Por que podían hacer cosas que los demás no podían: crean a un ser con un poco de barro y con tan sólo un dedo hacer que respire; mover el aire y amainar la tormenta; cambiar las montañas estirandolas para dejar que el agua cayera en la llanura seca  o apretandolas para contenerla  como un embalse; hacer que cada flor tuviera un color y aroma especial y concreto como un uso para lograr cosas;
Pero con el devenir de los años, comenzaron a sentir curiosidad por los simples.  especialmente por un pueblo del norte.
Pero...¿ que les puede interesar a unas criaturas que vienen de la sangre de los dioses?  Ellos lo poseian todo. Eran los herederos del legado de los Sesojiths. ¿Por que acercarse al territorio de los llamados " los Simples"...? ¿Que tenían los hombres que los omnipotentes no tuvieran?
Solo una cosa; el deseo verdadero.
Lo tenían todo, y por ende, la habilidad de soñar era completamente nula.  Los Orellabaks,  no sabían que era "no poseer". Desgraciadamente los hombres si.
Que era no tener hambre. Que era no poder lograr sus metas,. Que era conseguir algo importante, como podía ser el Otnehim de los humanos. ¿Que era ese beso? 
Cara de piedra 4:
-. ¿Que le puede importar a esta simple lo que paso hace miles de años. .?
-. És muy importante!  De ve saber quienes eran los simples y por que estaban aqui!
-. Si si si... si ella esta aquí? ....
-. ....És por que debe entrar.
-. ¡Exacto!
-. ¡Siii! .. ¡Que entré!
-. ¡Que entre de una vez por todas!  Si está aquí debe de entrar!
Aquellos rostros de ceños fruncidos no paraban de intimidar a Sussi. Se comportaban como un grupo de niños en la hora del patio. ¡Maleducados!,  ¡gamberros!, ¡Groseros!, e ¡incorrectos!
Todas las máscaras de roca, empujaban a Sussi hacia una parte de la pared. Un bulling, como si las voces fueran manos y pies, ella una indefensa alumna ante un grupo de insensatos compañeros que no paraban de molestarla
Cara de piedra 4:
-. És nuestro legado. Custodiar la ciudad y hacer cumplir las normas. Ya fuimos castigados por desobediencia suprema. ¿No pretenderas que volvamos a cometer el mismo error?, ¿ verdad? ¿Mi pequeña?.
Sussi se giro. En aquel momento, esperaba despertarse de aquel mal sueño. Pero no fue así. Todo estaba pasando muy real. Todo era impresionante mente real.
Los rostros daban miedo. Habían can ciado sus rasgos. Mosntruosos. Fantasmagóricos. Horripilantes. De mirada penetrante y muy persuasiva.
Ante ella un acceso. Una puerta de grandes dimensiones. Una entrada que antes no estaba. Oscura y sinietra.
***
Todo el mundo, en menos de tres segundos había cambiado por completo. No podía creerlo. Estaba en una especie de pasillo con muros muy antiguos, típicos de las películas de cine del género bélico, y de la segunda guerra mundial. El cielo negro como el carbón, guerfano de lucecitas, tan siniestro como los pasillos que tenia ante su presencia. Estaba sola. La brisa resonaba en la paredes viejas de aquel lugar, haciendo ruidos fantasmagóricos.
No había nadie.
Fue caminando hacia delante, guiándose por una luz que salía de lo que parecía ser un puerta o acceso.
Al llegar allí, la claridad le cegó sus ojos. Alguien estaba hablando en un idioma que Sussi no comprendía. No se entendía. Gritando, resonando por todas partes, como si estuviera en un miting en tiempos electorales, pero con otro idioma...
La claridad seguía cegando. Sussi , caminaba hacia adelante y al encontrar una sombra, pudo contemplar donde realmente estaba: ¡en lo más profundo de la tierra!
Una cavidad titanica, colosal, una obra de ingeniería de la madre tierra, o tal vez la cámara magmatica de un volcán extinguido hace miles de años. Una gruta en las profundidades de la tierra ocupada, regentada por cientos de pasillos entrelazados. Calles cruzadas, atravesadas, largas y cortas, una urbe sin puertas ni ventanas iluminadas con miles de antorchas. Muros de piedras con luces cuyas dimensiones se perdían en lo más profundo de la colosal cueva. Una construcción faraonica. ¡Un laberinto gigantesco!
En el centro, un árbol muy extraño: seco, sin ramas con cientos de ramas gruesas. Como si estuviera al revés, sus ramas las raíces y sus raíces supuestamente sus ramas. Como si estuviera vivo. Como si fuera un relojero encorvado intentando arreglar o construir algo muy importante. Aquella especie de árbol siniestro se podía percibir en su parte central una especie de sustancia negra y viscosa.
Una cola, de miles de individuos, con una estatura sobrehumana portando algo en sus brazos.
Ella se Acercó. Incluso topo con lo que parecía ser una raíz ¡con vida propia! La sustancia,viscosa y pegajosa la podía sentir como si todo aquel mal sueño fuera real.
Al aproximarse, tras a ver superado gran parte del laberinto, pudo encontrar un lugar seguro. Desde allí levantó su cabeza y vio lo que aterraria a cualquier madre en su sano juicio:¡ Cientos de niños pequeños arrojados al vacío! Gritaban, asustados, por la traición inminente de sus supuestos padres. Luchando con sus pocas fuerzas contra su destino.
Sussi, que le lloraban los ojos por aquel injusto holocausto infantil, no era capaz de ver lo que pasaba allí abajo cuando los infantes caían a los brazos del árbol siniestro. Pero su curiosidad era más fuerte que ella y lentamente sus pupilas se fueron posando al párpado inferior de su cara. Lo que vio: no tenia explicación. No se podía digerir. Aquellos pequeños eran elaborados y transformados como si de un telar se tratase, en una especie de espejo negro.
Sussi no pudo aguantar, aterrada, de ella salío un sonido que resonó por toda la caverna.
La procesión, se quedo quieta literalmente.
Hasta que la institutriz, vislumbró a una humana escondida entre las ruinas del laberinto. -.¡¡¡TU!!! ( dijo en castellano).
¡Sussi comenzó a correr.!
Tanto como podía. Resvalandose, perdiendo el equilibrio e incorporándose de nuevo mientras aquellas cosas atravesavan las rocas como su fuera mantequilla. Cientos de raíces como picos perforaban la tierra como si nada. Trascurrian por el suelo de aquel lugar siniestro hasta llegar a su víctima. Sussi, intentaba esquivarlas mientras huia: pasandole por encima de su cabeza, surgiendo de la tierra para hacerla caer.... pero la providencia la custodiaba !en cada sorpresa!. Incluso, durante la persecución, hubo un instante en el que ella resbaló y fue cayendo hacia el vacío. Los escuchaba correr hacia su posición, mientras se precipitava al vacío. Sus uñas no eran tan fuertes para agarrarse con fuerza. Los brazos del árbol siniestro y maldito, cruzaban el laberinto, destrozando muros y tabiques de toda aquella y compleja estructura antigua. Ella se resbalaba, cayendo de nuevo en el accidente del terreno mojado por la humedad.
No podía pensar. "El pulpo arbóreo" no le daba tregua a su víctima, aquellos tentáculos eran tan sutiles y precisos, que solo la poca providencia o la suerte del loco le iba salvando la vida de un mortal impacto. Se zafaba en cada momento de los astutos brazos del árbol siniestro. Resbalaba, y volvía a subir aferrándose como un lince en la corteza, con sus uñas, con todas sus fuerzas.
Su indumentaria le pesaba por el lodo del terreno húmedo. Sus cabellos empapados de barro no le dejaban ver con claridad. Sólo podía oler aquel olor repugnante a humedad intensa y escuchar los ensordecedor es gritos de aquellas terroríficas criaturas que se aproximaban cada vez más y más cerca. Sus ojos le lloraban, por el miedo, por sentirse tan impotente y frágil. No podía limpiarse la cara por que las mangas estaban encharcadas de aquella extraña sustancia.
Finalmente pudo salir de aquella oquedad, socabon el terreno accidentado. Desde esa posición, una vez arriba y tras girarse, pudo contemplar todo un ejercito de "cosas" que corrían como una estampida hacia ella. Seres blanquecinos, rostros imposibles de describir, muy parecidos alas criaturas que vio con Jordi en el claustro. ¡Gritando! como las almas en pena en los cementerios malditos. ¡Una pesadilla terriblemente dantesca!
***
-.¡Sussi! ,¡Sussi!, ¡Sussi! ,¡Despierta! (Decía Juan mientras intentaba despertarla de aquel trance)
Los ojos tan blancos como la nieve. Una mirada junto con ciertos espasmos epilépticos. Y nuestra Sussi, no despertaba...
(Año 2005)
" -. Hoy me he despertado, ¿ a que no sabes lo que me ha pasado? Me he levantado y he encontrado que no estabas a mi lado.....¿¡ he!? !¿ No se supone que "el que desaperece por las mañanas soy yo?! Jajaja.... Ahora se lo que se siente, te comprendo. Mi pastelito. Pues esta mañana me he levantado y al ver que no estabas he empezado a preocuparme... ¿Será cierto que cuando compartes tu vida con alguien que te importa se te pegan todas sus manías? Jajaja... yo Juan, tu Osito, preocupándose de estas mariconadas... ¿No me estaré volviendo gay? Ya sabes... dese lo de París, no he podido hacer gran cosa "todo el día en casa", hacer la comida, limpiar los platos, incluso me he quedado enganchado en la tele novela de las tardes..... y ahora lo está mañana !vaya! Me estoy empezando a preocupar. Sólo me falta ir de compras contigo y poner a parir a tus amigas. !Mierda! Eso es lo que hemos estado haciendo esta última semana....¡oh nooo! ¡Sussi! Necesito hacerte el amor ¡inmediatamente! . A lo que iba.... pues me he levantado, he ido al baño y he cojido el móvil. ¿a que no sabes quien va a tener el préstamo para poder hacer esas cosas que tanto queríamos hacer? ¡Exacto! . Ahora mismo estoy delante del ordenador con la taza de "Bob esponja" mirando una casa en las afueras de Barcelona. Tiene piscina, a primera línea de la playa, y adivina ¿que?. No hay vecinos. Te amo. Llamame cuando puedas. En serio, nunca estuve tan seguro de todo esto." ( dijo el alta voz del mobil)
Sussi, tenia los auriculares en sus orejas.
Mientras todos esperaban en la sala de espera del ambulatorio, ella escuchaba el mensaje de su novio Juan. Le conmocionó. Su corazón parecía querer salir de su pecho. Sólo pensaba , que desde lo de París, las cosas irían a peor. Conocia a los hombres. Conocía a Juan. El hecho de quedar gravemente herido en aquella noche en Francia, pensó que era el fin de su relación. ¿Un hombre todo el día en casa? ¡Ni de coña! Y menos tratándose de el. Esa clase de hombres, cambian su personalidad cuando se sienten encerrados, sin poder hacer nada. Sin poder salir. Pero... ¿Quién lo iba a decir...? Desde el viaje a París todo cambio. La vida era tan maravillosa...
-. Sea franco doctor, ¿que es lo que tengo?
El señor que tenia delante, no paraba de mirar la radiografía de Sussi. Estaba pensando. Estaba preocupado. Como si no supiese que decir. -. Nunca había visto algo así. ¡Bien! No me andaré con rodeos. Usted ha tenido un aborto en el interior de su útero. Según los análisis, usted presenta síntomas de haber estado embarazada.
-. ¿Embarazada?
-. Eso es. Digamos que esa es la buena noticia. Bueno... no parece tan buena... acerquese.... ¿ve esas manchas? Al principio creímos que era cáncer, pero los análisis no demuestran que lo tenga. La viobsia nos indica que se trata de unas llagas o heridas en las partes de la cavidad uterina. Una enfermedad llamada "Mioma".
-. ¿Mioma?
-. Si, también llamado "Fibromioma". És un crecimiento celular anormal en el tejido muscular del útero. Un tumor benigno y no cancerígeno.
-. Me esa asustando doctor. ¿tengo cáncer o no lo tengo?
-. No, por supuesto que no. La Mioma, puede producirse por motivos genéticos o por un accidente en el interior de su útero como puede ser un aborto. Pequeñas heridas, quistes, sangre seca que han ido rasgando la pared de su aparato reproductor. No se preocupe....una operación y estará lista para vivir la vida de una forma sana y plena. Y si, podrá realizar el coito tras la cirugía.
-. Pero... ? Doctor, ¿Podre tener hijos? ¿Verdad?
-. Mucho me temo que no. Las heridas han dañado gran parte del tejido. La probabilidad de que sea madre es de un 20%.
El mismo día por la tarde.
En la Cafetería "Cafe Negre".
El cielo grisáceo lloraba encima de la carpa de la cafetería de la Plaza Catalunya. La tormenta parecía apaciguarse al cubrir toda la ciudad condal de Barcelona. Aun así, las gotas, pequeñas y frágiles creaban una atmósfera de humedad intensa junto con la brisa cálida del mar mediterráneo. El movimiento de las calles reflejaba "la hora punta" de la recogida de los niños del colegio. El sonido del agua al caer en el asfalto y la acera, iba increxendo a medida de que Juan y Sussi se sentaban en unas de la terrazas más importantes de la plaza.
-. Y bien. ¿De que querías hablar? Me tienes intrigado... ¡Ah, Ya se! Quieres que nos tomemos un año sabático. Por mi parte no estaría nada mal. ¿Sabes? Tengo unos lugares en mente los cuales podríamos ir a visitar: Suiza, Austria, Venecia.... Moscú....
-. Juan. Por favor... no es por eso, aunque ahora que lo pienso no sería una mala idea.
-. ¡Pues claro que no!. Mira el plan seria este: ahora nos tomamos dos capuchinos de estos antes que se enfríe. Después nos dirigimos directos al Prat, allí en el "Serv-Ban" compramos los billetes...
- Estas como una puta cabra... ( Se reía forzada mente...)¿A donde quieres ir? Con lo que está cayendo....
Un camarero se acercó. Y tras dejar las dos tazas -. ¿Desean otra cosa más? ¿ Unas pastas de hojaldre de compaña miento tal vez...?
Juan movió la cabeza -. Gracias. No se preocupe, todo esta correcto.
-. Si, yo con el capuchino tengo suficiente.
Juan percibió un tono extraño en Sussi. No llevaban mucho tiempo saliendo juntos, pero aquella forma de contestar al camarero, le pareció muy sospechoso. El se fijó en las manos de ella: El sobre de azúcar temblaba, incluso hasta tal punto e derramar lo fuera. No paraba de mirar su mobil, como si estuviera esperando una llamada importante. No le miraba a los ojos desde anoche antes de hacer el amor. La comida había sido silenciosa y fría ¿Que estaba pasando?.
-. Juan, tenemos que hablar. (Dijo finalmente Sussi)
A lo lejos, una terraza cubierta por una lona blanca. Sólo una pareja parecían disfrutar de su intimidad. Una auténtica escena romántica con la música de la lluvia de fondo.
En ese mismo instante, uno de los se levantó. Sin discusión. Sin peleas. Todo en silencio.
Juan contemplaba la superficie de la taza. Antonito, sorprendido y confuso. En estado de xoc.
Sussi, que caminaba en dirección a la plaza, no podía contener sus lágrimas.
(Actualidad)
(Hospital Santa Maria)
Ya habían pasado unos minutos....
Sussi despertó de golpe. Tosiendo.
Se le abrazo a Juan con todas sus fuerzas, llorando como si fuera una niña tras un mal sueño.
Juan le cogio con sus manos la cabeza y le miró a los ojos.
Su rostro estaba deformado: ojos llorosos y roja como un tomate.
Poco a poco se fue incorporando.
Estaban los dos apoyados en la pared, en frente al cuadro.
El no sabia que decir.
Ella, intentaba digerir toda aquella tragedia, una energía espesa y negativa. Cerraba sus ojos con fuerza. Respiraba profundo...
-. Podemos dejarlo por hoy... no soporto verte así....
-. Lo he visto... ( dijo arrodillada y tosiendo)
-. En serio, creí que te había vuelto a perder para siempre.
-. Lo he visto Juan. (Dijo Sussi, a pesar de escuchar "vuelto a perder para siempre")
-.¿El que?
-. Se lo que hicieron....¡sacrificaron a todos Juan! ( decía temblorosa y con lágrimas) ... por salvarse.... ¡Oh Dios mio! ....
-. Pero...¿Que, a quien?
-. ...
Juan abrazo a Sussi. Estaba desecha, con ansiedad y completamente destrozada por lo que había ocurrido. Sussi en sus hombros no paraba de decir. -....los sacrificaron a todos... para salvarse.... he visto todo.... como eran traicionados por sus padres... como lloraban...¿¡ Juan como pudieron hacer algo así! ?
Sussi no podía entenderlo.
La 4° cámara.
Sólo entrar y toda aquella cavidad labrada en a roca se iluminó por arte de magia. Una explosión, y la serpiente de fuego fue creando un perímetro de llamas, lengua de fuego que ardían controladamente siguió hacia abajo, hacia lo profundo.
Las 6 antorchas como apliques naturales, s encendieron también.
Sólo entrar una frase en latin: "He aquí la soberana del mundo"
Juan y Sussi se quedaron con la boca abierta ante aquella explendida escultura de Diorita. Una especie de Esfinge: cola larga de reptil, patas de León felino, rostro de una mujer, ojos de gato y enormes alas de alcon.
Una Esfinge de unos 1,50 m de altura, completamente policromado el pan de oro marcando los detalles mediante la combinación de las texturas y el color: el rostro, negro y oscuro como la Diorita. La extremidades, las alas y la cola chapado con pequeñas planchas de oro, resaltando las texturas, como un damasquinado toledano, bruñido y cinceladas en un fondo negro y opaco.
Tras las potentes garras de la criatura. Una peana, en forma piramidal. Extraño. Raro. Sorprendente. Misterioso.
Sussi se acercó al podium. Aquel trabajo era obra de un auténtico maestro del arte de la piedra. Todo era como una serie de acontecimientos, con sus diversos personajes, modelados a cincel como si el autor dispusiera de todo el tiempo del mundo o que el mismo supiera como manipular un mineral tan duro como si fuera mantequilla.
Todo trabajado por pisos. En el primero, comenzando desde arriba, una especie de cama o colchón. Como si fuese la base de la gran Esfinge, pero al mismo tiempo, tuviera que ver con toda la obra. Una enorme base como si fueran unas nubes gobernando el inferior o segunda parte de la escultura.
Como un dios controlando el mundo o como si el mundo sostuviera la pesada imagen de la efigie.
Tras las nubes, el segundo piso del polígono o podium de la Esfinge de Diorita. 9 tronos sustentantes con 9 reyes perfectamente cincelados, 9 pilares con sus respectivos escudos heráldicos o estandartes, exquisitamente identificables, reconocibles para los que viven en la actualidad y conocen la historia de la humanidad, e irreconocibles para los que vivieron en la época medieval.
Sussi se sorprendió al fijarse en uno de ellos. Un trono con un reí con el estandarte de la esvastica.
A los laterales y en el resto del segundo piso, sus ejércitos con sus respectivos poderes y máquinas de poder.
Juan, que estaba observando también el segundo piso del pilar. Le llamo la atención uno de los tronos de los nueve reyes. Uno en el que el sujeto monarca era tan diferente a la anatomía humana , más grande, más esbelta, cuyo rostro era liso, sin nariz y con la cabeza alargada. En su respaldo, la heráldica del sol o una estrella negra. A sus laterales, una tecnología jamás vista, como máquinas en forma de insectos tal vez....y en el fondo las ruinas como escenario, de cientos de ciudades reconocibles: Nueva York, Washington, Madrid, París, Moscú...y un terrible etcétera..
Los dos siguieron contemplando aquella magnífico y terrorífico ejemplar del pasado, presente y futuro de los monarcas de la humanidad.
En el tercer piso, como si fuera una de las fases del infierno de la novela de Dante de "la divina comedia", cientos de representaciónes y acciones de los monarcas al pueblo: persecuciónes como en el trono de Neron al pueblo cristiano. Ejecuciones como en el trono de la esvastica. Torturas y aislamiento como en el trono del estandarte de la media luna. Y por supuesto, y con cierta curiosidad, el trono del rey irreconocible de la estrella negra, donde una especie de tecnología aun no comprendida se apoderaba de toda la humanidad de una forma sutil e implacable.
¿Que era todo aquello? ¿A caso, todo siempre estuvo previsto, manipulado, estructurado por una sola entidad?
¿Quién era el rey que debía de venir aun?¿Quién era el monarca de la estrella negra?
Juan estaba arrodillado y se levantó con el ceño fruncido. No comprendía nada. En absoluto. Todo era tan extraño....
Sussi, sin embargo, le llamo la curiosidad e último piso. Donde cientos de miles de individuos sustentaban el resto de los pisos de una forma grotesca, indignante y aplastante. Como si fueran almas en pena encerrados, condenados eternamente a sustentar la pilastra del poder. Como si fuera poco, como base de los 9 tronos una rueda de molino, como si representará el destino perpetuo y continuo de la providencia. Como queriendo decir, que los de abajo siempre serán los mismos y la reyes irán siendo los semejantes. Una expresión cómica del autor, un guiño de muy mal gusto por su parte, apartando toda esperanza posible para aquellos que sufrieron, sufren y van a padecer. Un sabor extremadamente amargo.
Pero en la sala, en la 4°cámara, aun había más.
En uno de los laterales, unas sombras se reflejaban en el friso de la pared del fondo. Éra un sistema solar, con los nueve orbes circundantes al astro rey. Lo que llamo poderosamente la atención, es que un décimo planeta se apartaba del resto. Un orbe con una elipse mucho mayor que los nueve regentes. Este en concreto, señalaba con su sombra al ajedrezado fresco de la pared del fondo. Especialmente a una casilla en concreto.
Al fondo un friso, un mural exquisitamente detallado de la parte norte de Italia, la parte denominada como "Terra ferma", y encima de este una especie de ajedrez. En una de esas casillas donde se suele poner la figura de la reina, Un escudo heráldico, un blasón con 3 barras amarillas en un fondo negro. Como si fuera el estandarte de las abejas y gran parte de las tierras su reino. Una familia encabezando todo un terreno estratificado, craquelado hace más de 6 siglos. Debajo del escudo, una dicha: "Los Montfacony".
Pero en aquella estancia, había otra cosa además de la hornacina con la 4° basija. Apartado en un rincón. Sin que fuera importante, como si los operarios que construyeron todo aquello se hubieran olvidado de aquel peculiar objeto. Olvidado como una mera varatija sin ningún tipo de valor. Tirado al suelo sin respeto ni cuidado. Una especie de picaporte en forma de cruz de metal, reposando junto al polvo como si fuera un fardo de leña mojada a la ladera de un caserón. Rovellado y dejando ver un poco aquel mecanismo tan extraño y complejo.
-. ¿Que es esto? (Dijo juan)
Juan siguió moviendo lo. Éra un cruz, rara y misteriosa. Una cruz de san Andrés,en forma de aspa con sus extremidades iguales de largas. También ese objeto recordaba a un picaporte, pesaba bastante para ser algo para llevarlo encima. Los brazos de aquel objeto, se desplegaban y se movían: Una media luna. Un sol radiante. Un pez. Y el último, el más extraño de todos, una especie de serpiente deborando a un hombre.
Todo tallado en metal. Forjado por algún tipo de herrero experimentado, superior al técnico de la forja más cualificado de su tiempo. Placas superpuestas, encajadas en cojinetes hechos a mano, para poder rotar aquellas cosas y formar formas surrealistas y geométricas sin ningún sentido.
***

domingo, 15 de enero de 2017

La Reina de la Lluvia. Capitulo 29: 4º Specchi



Capitulo 29. "4º Specchi".

 Haz click aqui para leer el capitulo.Enlace (Wattpad)

"Sólo cuando el guerrero sabe cual es su camino, es cuando comprende cual es su verdadero oponente: El más fuerte, el más astuto, y el más poderoso. 
Se da cuenta de lo frágil que es, de la incapacidad de enfrentarse a el. Sólo entonces, siendo vulnerable aprende la primera lección , que no hay otro enemigo más fuerte, astuto y poderoso que el que lleva en su interior. Su propia oscuridad. 
Sólo entonces, el guerrero, esta preparado."
Oriente, siglo VIII a.c. Antigua Jordania, Valle de la Arava. En el interior del cañón de la media luna.
Delante, una oscuridad enmarcada en un marco de arenisca. Toda iluminación estaba retenida en la antesala, resaltando con más intensidad aquel acceso tenebroso, donde la luz era incapaz de penetrar. Una obertura adintelada, donde el silencio gobernaba junto con el misterio que cernía más allá del siguiente paso a proceder. En aquella espesura mucho más negra que la noche, y sin haber entrado, se podía percibir toda clase de presencias del más allá, de espíritus o almas en pena encerrados en una especie de limbo sin retorno y en completa soledad. No había nada, pero el miedo congelaba los huesos de aquel joven.
Su respiración profunda, el único sonido que resonaba en la antesala, hacia que su pecho medio cubierto se inflase con dificultad. En su piel negra, se podía ver el bello irizado. Su garganta seca por las inclemencias del camino, le costaba tragar saliba. Tenia miedo. Sus ojos abiertos como platos, sin pestañear, contemplaba el macabro acceso al templo sagrado. La única entrada, hacia la primera prueba a la Fuente de los deseos. 
El turbante, era insuficiente para el sudor, que resbalaba de la sien, pasando por su mejilla morena hasta morir en sus carnosos labios. Respiraba con dificultad. El terror, le impedía dar ese paso. Su mente no cesaba de hacerle creer, que tras el umbral, una terrible presencia lo contemplaba. Desde lo más profundo de aquel abismo, unos ojos se deleitaban de su miserable e inocente presencia mortal. Tenia miedo. Mucho miedo. Su corazón se oprimia hacia dentro tocando su alma, mientras que la criatura de la tinieblas la miraba fijamente.
Algo le hizo moverse, y su pie descalzo, se atrevió a dar el primer paso. Como si algo se hubiera apoderado de el, en aquel mismo instante, com si su ego se hubiera hecho cargo de la decisión de su mente, el joven comenzó a caminar. Adentrándose en aquella sala completamente a oscuras. 
Las flamas de la antorcha no se apagaron. Simplemente no existía en aquella cámara. Su fuego, había sido borrado de la faz de la tierra, del mundo real. Simplemente había dejado de existir. La única iluminación, era el de la luz del día entrando por las oberturas de la antesala. Pero más hacia el centro, la oscuridad era total.
¡En aquel instante! Una sombra fugaz.
El joven se giro hacia la entrada, su corazón iba a salirse por la boca. 
-.¡ehr! ¡ehr! ¡ehr! ( se escuchó...)
Éra un miserable pájaro, una ave migratoria de algún poza o oasis cerca.
En aquel momento se volvió a girar y tras el una sombra mucho mayor y contundente. El joven se percata de que algo está tapando la única fuente de luz que disponía. Al girarse de nuevo lo hace con los ojos cerrados. No tiene valor para contemplar lo que parecía ser el mismo demonio. Los apretaba con fuerza mientras que el miedo se ocupaba de la parálisis total de su cuerpo.
Una masa blanca, tapando el unico acceso al habitáculo siniestro, figura que se difuminada con su entorno: una aura de la luz diurna proveniente de la antesala acentuando aun más la figura de aquella entidad, figura femenina ensotanada, con los ropajes cimbreantes al son de la ultratumba. Se acercaba lentamente, silenciosa, sigilosa y desprendiendo un olor a carne podrida.La viva imagen de la muerte. Rostro juvenil y perecedero, demacrado, aun en descomposición. Los trozos de la piel, las telas hechas trizas del mismo color blanco transparente se volatilizavan fundiéndose con el habismo que la cobijaba. Un humo que desprendía de su cuerpo o forma efímera. Sin color ni textura, sin densidad y precisión, aquella forma volátil y perteneciente al mundo de las criaturas del aire, se acercó más y más a aquella delicada y frágil presa, apetitosa como tantas veces...
Una vez a la altura de la nariz del joven, la tentación de contemplar a la regente de la oscuridad hizo cesar aquella contención probocada por el miedo y la incertidumbre. Y entonces.... ¡abrió los ojos!. 
Tras el silencio sepulcral de los acontecimientos en el interior de aquella sala a oscuras, los gritos de terror resonaron por todas las paredes de roca y arenisca. Quedando toda evidencia, amordazada en la piedra.
No muy lejos de alli...
El aire seco y caliente, hacia que el polvo de la arena fuera más volátil que lo habitual. Todo el mundo estaba allí, de diversos lugares, de distintos pueblos, todos aglutinados en las puertas de la ciudad de roca, esparcidos como la simiente en la tierra y delante de las murallas. Cansados, agotados del duro camino y la larga espera expuestos a la crueldad de los rayos del sol para poder entrar dentro de la ciudad. El único lugar que podía ayudarles. El hambre también se quejaba en cada una de las vísceras de los presentes donde los víveres escaseaban. Todos desconcertados por la calor. Perdidos en sus pensamientos, esperando su turno, delante de las puertas que franqueaban el acceso a las aguas milagrosas. Valía la pena, sacrificar las últimas fuerzas que les quedaban, cientos de personas agrupadas en una línea, un tras otro, como si de una ayuda humanitaria se tratase. Pero no tenia precio. Valía la pena aguantar todo aquello, solo, para presenciar a la joven cuyos labios santificaban las aguas.
Habían contiendas . La gente se ponía nerviosa, molesta y estúpida. Nadie controlaba la fila. No hacia falta. Ellos, se mataban entre sí por disputas como; "¿yo iba primero?","¿porque me miras así? ". La gente, estaba agotada, no valía la pena en ayudar al prójimo, no había lugar para ocuparse de los mas deviles. Debían de resistir, el turno era importante. Más que la sangre derramada de los demás. Sólo había ojos para el umbral de las puertas de azul plateadas. 
Tan solo los soldados se abstenian. Tenían prohibido cruzar el portón de plata, bajo pena de muerte. Su misión, era evitar revueltas indeseadas, y la provocación de insurgentes para augmentar sus filas. Los Nabateos conocían muy bien a esa gentuza, y no dudarían en enredarlos a todos por el bien de su buena causa. Los centinelas Sirios, sabían como controlar la situación Lo que no entendían era  ¿por que había gente de todas partes del mundo?  Esperando entrar a una cámara sin retorno.  Éra estúpido,  pero sorprendente. 
Algunos para presenciar la proeza de la reina. Otros,  pedir sus deseos a un manantial de aguas dulces y cristalinas. 
Ni había reina, ni había fuente de los deseos. 
Algunos creian que era obra de un nuevo regente,  para deshacerse de la mayoría de su población y así recuperar el poder adquisitivo de los ciudadanos: más trabajo,  más dinero, más seguridad, más poligamia. Un mundo mejor.
Alid en la cola, con el resto de los hombres . Espiaba de vez en cuanto por encima del hombro del compañero de delante. Desde allí, podía presenciar lo que pasaba en la puerta principal de la muralla; de como se peleaban, de como discutían....No era extraño, las personas llegaban a la cola con bastante entusiasmo, pero el estar allí representaba una desesperación incontrolada que iba creciendo
Todos querían entrar y pedir su deseo. Muchos creian tener más derechos que otros. Sin soldados ni guardia, las contiendas eran más agresivas al principio de la cola (como en el final). Nadie regia las ruinas de la ciudad de los Nabateos.
Alid, pensaba, en su sueño de vez en cuando. Eso le permitía aguantar horas y horas de pie. Sólo tenía una oportunidad. Un sólo deseo. Debía de hacerlo todo bien,asegurarse el éxito, repasar sus ansias y miedos para luego no arrepentirse de su demanda a la aguas. Sólo había una oportunidad.
-.¿pensando en tu sueño?... (dijo el de atrás)
Alid giro la cabeza, pero luego con arrepentimiento volvió a mirar al frente. No quería hablar con nadie. ¿Quién era este sujeto? 
-. Yo.... (insiste....) me llamo "Abdul", vengo del oeste del otro lado del desierto, mi padre es carpintero pero los dos trabajamos en la construcción de casas y mantenimiento del pueblo donde vivimos,...¿no estas nervioso?, ¿que le vas a pedir a la fuente. ?, ¿estas seguro que esto no es un timo?, ¿como se puede saber?... no sabia que iba haber mucha gente,...
Abdul, un chico alto y de color, no paraba de hablar y hablar...., Alid se estaba empezando a cansar. 
-. No me interesa! No me importa de "¿donde vienes y que haces aquí? ". Llevo 3 días aguantando en esta estúpida fila. Ya casi queda poco, ya casi nos toca. Así que te pido por favor, ¡dejame en paz.!
.-..No te preocupes, ( dijo en silencio y balbuceando).... puedo estar callado todo el tiempo....( iba subiendo el tono) No me interesa tu vida.....¡Tampoco quiero saber nada de lo que vas a pedirle a las aguas.!
Alid se giro. No podía aguantar más. Se sacó una especie de fragmento de hoja seca doblada. dentro había un dibujo de una jovencita de 17 años: cabellos negros, piel de color y ojos verdes. Era muy hermosa. 
-. Wuau!, Quien es?
-. És Sara, nos conocemos desde que eramos pequeños, lo sabemos todo del uno y del otro...
-. Buah! Entonces no hay nada más que hacer....
-.¿Que?...Te estoy mostrando el motivo de por qué estoy aquí. Y me contestas "Buah....no hay nada más que hacer" ( dijo balbuceando cómicamente).
Abdul estaba sorprendido.
Alid, estaba malhumorado. 
-...( sorprendido, insultado y furioso).¡es mía!, ¡ mi mujer! ..¡es mi amor!, ¡mi futura esposa!. Sus padres van a casarla con un hombre rico, comerciante de telas. Yo no tengo nada y.....
-. Vas a pedir que te haga rico,¿ a que si?
-.... si... ¡rayos! Entonces por que preguntas? No quiero hablar con nadie, ¡solo quiero entrar y ya está! (Preocupado, ansioso de volver a casa y salir de alli. ) Sólo quiero pedir mi deseo y salir de este lugar. ( dijo limpiando se la frente de sudor.)
-.¿Alid? 
-. ¿Que demonios quieres saco de huesos..?
-. ¿Que sabes de todo esto? Quiero decir, ¿si sabes como superar la prueba ante la reina? 
-. ¿De que estas hablando? ¿Qué Reina? ,¿Que prueba? . Tras las puertas solo hay una fuente, que con su reflejo puedes pedir un solo deseo. 
-. Alid, eres buen tipo, en serio... pero un poco asno, me parece que nadie te ha dicho que pasa antes, una vez cruzada la puerta. 
-. ¡Y me lo dices ahora!,¡¿ cuando quedan tres personas por entrar.....?!
Abdul se encoge de hombros. 
-.Bien. ¿Que pasa tras esa puerta....?
-. Una cámara, una sala donde se refleja el techo labrado en el suelo. Líneas de columnas a cada lado. Y al fondo un bosque de esculturas de sal. Después, un trono. Ocupado por una criatura siniestra: túnicas negras y manos huesudas, pellejosas y demacradas, el edor de putrefacción de la carne podrida, la presencia de la muerte....y bueno.... Tras "el beso"...., la fuente de los deseos...
Alid, se quedo congelado. ¿Que quería decir todo eso?, ¿se lo había inventado? ,¿"el beso"?, ¿"que beso"?....
-. ¿un beso? ,¿ de que estas hablando....?
-. ¡Ya sabes de que hablo! ...¡ la reina regente de todo oriente! la que fue destituida por los Sirios por el asesinato de su rey y de toda la cámara de la nobleza. ¿ En serio que no conoces la historia? ¿La de la niña de cabellos blancos y ojos verdes?...
-.¡Claro que si! Es... la leyenda de la ciudad más importante desde la India hasta Tombuctu. Ard-Rihep, era el centro más importante de las rutas trans-Saharianas del comercio de la seda, especies, y incienso, especialmente la de la sal. Esto era la ciudad del reino los Nabateos, donde los nobles disponían de toda clase de lujos. El agua, fluía por todas partes: ríos debajo tierra, manantiales en cada domus o casa familiar....Ard-Rihep fue surgida de las entrañas de las arenas del desierto, junto al cañón de la media luna. 
-. Si supieras la verdadera historia de la "princesa de Siria" sabrías lo que esconden estos muros. Una terrible maldición que se apoderó de todos los ciudadanos en una sola noche. 
-. Buah! Ya estamos con los cuentos de siempre...." El príncipe maldito", "El rey condenado", " La regente perturbada"....La lámpara mágica, "El papiro que todo lo concedía"," El espejo negro parlante","La espada vencedora", "El alcon dorado", " la piedra de la vida eterna",......¡Basta! Estoy arto, de siempre lo mismo,.....dátiles que provocan un oasis en medio del desierto, un pajarraco de metal que sabe leer los pensamientos de los que se ponen delante de este, armas que doblegan la voluntad del prójimo a merced.....en serio.... estoy arto, de todas estas historias de taberna, de borrachos que jamás han visto un fantasma, ni si quiera agua dulce como la miel brotar de las nubes..... ¡Este lugar es real! Lo see, mi padre me hablo de el cuando era pequeño.
En la misma fila, detrás de Abdul, parecía no haber nadie dispuesto a comenzar una conversación. Todos los que estaban miraban hacia el suelo, cansados, agotados por la interminable espera de aquella columna humana que no cesaba. Algunos hablaban con otros, otros estaban apoyados en la pared de arenisca. Sólo uno, un extraño, con indumentarias fuera de lugar, uno de esos comerciantes de los senderos comerciales de la India y la ruta de la seda. Un tuareg típico de Egipto. Sin camello, pero con atuendos largos y manchados de las inclemencias del desierto, amarrados por aquellas dos cintas de cuero cruzadas en el pecho. Este que al escuchar ..."...Él espejo negro parlante"... de la boca del de delante, levantó su mirada. Éra dos hombres de color, uno más bajo que el otro. Eran los que estaban delante. Los que no paraban de discutir y hablar sobre la historia del lugar. Con atuendos medianamente caros, aquellos dos de la fila, parecían ser miembros de familias importantes, dos jóvenes que buscaban una vida mejor, fuera de sus hogares, cumpliendo con su destino como cualquier otro hombre de aquella espesa y angustiosa fila. Contrastaban con los demás, su forma de vestir, su modo de conversar, de mover sus manos al exponer sus palabras. Eran diferentes al resto. En ellos dos radiaba el optimismo.
El sujeto, levantó su mano derecha para destaparse. En ella una, un tatuaje en forma de "V" invertida, un delta de color rojo negro como la sangre seca. Tras el turbante, un rostro tan joven como el de los que discutían delante de él, ojos marrones claros con cierto fuego en su mirada como la miel a contra luz, medio abiertos como si su vida le pasase, como si su alma llevase una carga insoportable. ¿Tal vez del viaje? ¿Tal vez de aquella interminable espera? Quien sabe.... la cuestión es que al escuchar sobre un "Espejo negro parlante" de la boca de sus antecesores en la fila, hizo que una parte de su mente disipase los pensamientos del pasado para formar parte de aquel presente. Aquella conversación no era de su incumbencia, pero le interesaba enormemente....
-. ¡Pues no lo comprendo!, hablas de un "beso" ¿a que te refieres? -. Si supieras la historia de "la princesa de Siria", sabrías que tras éstos muros se esconde una terrible maldición.....
.....La niña del desierto, la doncella del destino, era poderosa y justa, la mediadora entre la verdad y la mentira, entre la luz y las tinieblas, recibía el nombre de diversas típos; Astarte, kibele, Artemisa, lilith... la hija de la tierra, era la reina-Diosa-madre de oriente. La que con sus labios santificaba las aguas transformandolas en aguas benditas, las mismas que sanaban a todos los peregrinos de todas partes del mundo. Todos conocían las propiedades curativas de las fuentes de Ard-Rihep, la ciudad en la roca. La ciudad de la media luna. 
Sólo ella podía cambiar las cosas. La medidadora, la hija del sol, la entidad que gobernaba todo el desierto. La reina de la arena y la sangre, cuando su pueblo reclamaba un poco de agua para sus hijos, la emperatriz de las infinitas dunas del desierto se presentaba en el palco para que todo el mundo presenciará su poder, levantaba sus manos ante la multitud, y el cielo lloraba. 
Sin nubes, ni truenos. Llovía, hasta saciar la sed de sus feligreses. En sus manos un cetro, en la punta principal de la vara, entre el arco y el báculo, una piedra azulada la cual parecía contener el firmamento. La que todos admiraban como el ojo de los dioses. 
...Pero la historia, no comienza aquí. Para comprender quien o que gobierna la ciudad, antes debemos reconocer al pasado, cuyos hechos nos harán digerir los misterios del presente. 
La hija del espejo
Todos, cuando relatan su historia, comienzan por.... " que era una familia joven incapaz de tener hijos,....bla, bla, bla"...
A mi me gusta comenzar la historia, cuando todo estaba perdido, atascados entre un montículo de roca arenisca y un pozo seco. Tras horas y horas de caminar, no había agua. Sólo quedaba un trago en la bota. Sólo quedaban ellos dos. Jóvenes, tenían toda la vida por delante. Podían intentarlo, pero el destino, nunca les proporcionó el molesto ruido de un infante llorando a todo pulmón. La vida, les había arrebatado toda ilusión de ser padres. A pesar de estar en las mismas puertas de la muerte, solo soñaban con un pequeño en sus brazos, ser completos como cualquier ser humano, ser una familia. 
Pero en aquel oasis, no estaban solos.
El desierto, el asolado lugar de donde comenzó todo: una niña fruto de un matrimonio pudiente que no podían conceder hijos, unos padres que de la noche a la mañana cambiaron sus vidas nómadas por los títulos de regentes de la ciudad del cañón de la media luna. 
Todos hablan del "tuareg", cuando se refería a la història, aquel mercader que les mostró un objeto a cambio de un poco de agua. Según cuentan las bocas de lengua de doble filo, el objeto no era uno normal y corriente: sino un fragmento de roca negra, capaz de captar el reflejo nítido del observador. El que lo contemplaba solo veía su imagen, todo el resto del escenario quedaba eclipsado por una orla de oscuridad donde el protagonista era el individuo. Y sus mas profundos deseos su reflejo.
Un poco de agua, piedad. Un poco de agua, para este hombre sin destino"
Y tras las últimas gotas de agua de aquel zurrón de piel de camello, el muerto resucitó. Todo en cuanto a penurias se reflejaba, se disipó en un abrir y cerrar de ojos. Aquel pobre hombre se había transformado en otra persona: túnicas de lino y bordados de oro, joyas en sus dedos y orejas....Pomposo y recargado, tras el mercader un bazar, cientos de cosas extrañas y objetos de otros países. ¡Todo apareció como por arte de magia! : desde alacenas de caoba, hasta los jarrones de porcelana, desde las estatuas de marfil hasta las perlas deliciosamente talladas, alfombras persas, báculos y bastones de todas las maneras, lámparas de aceite, incienso, mascaras de metal de diversas culturas: en especial la máscara mortuoria de un chacal plateado. Máscaras indias, de cualquier parte, tribu o poblado o civilización..... ,extraños papiros en blanco con un sello en lado extremo de papel de palmera: codices o libros del infinito cielo siniestro que habla de sus orbes y sus errantes, del interior del cuerpo humano y de todas las criaturas del mundo de los dioses, de deformaciones, y enfermedades del individuo: como los problemas del alma y sus diversos rumbos tras cruzar el umbral de la muerte.... , de toda clase... Tantas cosas por tocar, ver y experimentar. Solo entrar, valía la pena...
El desierto, el asolado lugar de donde comenzó todo: una niña fruto de un matrimonio pudiente que no podían conceder hijos, unos padres que de la noche a la mañana cambiaron sus vidas nómadas por los títulos de regentes de la ciudad del cañón de la media luna. 
Todos hablan del "tuareg", cuando se refería a la història, aquel mercader que les mostró un objeto a cambio de un poco de agua. Según cuentan las bocas de lenguas de doble filo, el objeto no era uno normal y corriente: Un fragmento de roca negra, capaz de captar el reflejo nítido del observador. El que lo contemplaba solo veía su imagen, todo el resto del escenario quedaba eclipsado por una orla de oscuridad donde el protagonista era "el individuo". Y sus mas profundos deseos "su reflejo". El objeto más poderoso de todos los tiempos. Uno que podía conceder, cualquier tipo de deseo....
-.La mujer del nómada, tuvo que sentir algo en aquella tienda lleno de maravillosos objetos. En medio de tantas cosas bonitas y misteriosas. En el centro de y apartado del resto, junto con las farfallas inservibles, vio a una mujer sosteniendo a un bebé en brazos. Cuando más se acercó, más vio que aquella mujer se parecía mucho a ella: camisón de lino, peinado con tocados de perlas y su rostro, la viva imagen de si misma. Una sola diferencia, se veía un poco más mayor. (Dijo Abdul)
El sujeto que estaba escuchando el interesante relato de la leyenda de aquel lugar, abrió más sus ojos. "¿ Piedra negra que refleja solamente al individuo? " pensó para sus adentros. "¿Éra posible? , ¿después de tanto tiempo....?
Este se acercó. Hasta tal punto, que Abdul se giro. 
No le importo, ya que otro espectador más, hacia que sus palabras fueran más certeras, valiosas y creíbles. 
Así que.... prosiguió. 
Un objeto negro. Un piedra plana y lisa como la piel suave de una doncella en el que se refleja los primeros rayos del alba. Pero en este caso, el reflejo no era tal, sino los mas oscuros deseos de su invitado. Todo lo demás, no tenia importancia, todas las cosas que rodeasen a su espectador no tenían interés, al espejo no le importaba. Tan solo se refleba el anhelo más siniestro de quien lo contemplaba. 
El espejo se lo concedió, todo.
"De la podredumbre a la riqueza de un emperador". 
Entonces del mismo desierto, y de unas montañas inertes, creo una ciudad de las entrañas de la tierra. Escabada en la roca, sembrada de palmeras y árboles frutales, cientos de hierbas medicinales de diferentes tipologias crecían en las laderas de los caminos de la ciudadela. Todo era perfecto. Maravilloso. "El hogar de un auténtico regente". El reino perfecto par un gobernante: una auténtica fortaleza impenetrable, escabada en la roca, con arroyos brotando de la piedra, aguas tan dulces como la miel.
Si había un lugar de paz en la tierra en aquel tiempo, en el cañón de la media luna había uno, y era la ciudad de "Ard-Rihep": arena fértil para sembrar y cultivar cereales y trigo, tierra negra y mojada en la que se podía sembrar de todo. 
No tardó en llegar a los oídos de la gente, la voz corrió por todas partes en oriente. De todas las maravillas de la ciudad y la cantidad de oportunidades que esta ofrecía. Sorprendenteme," sin guerras ni conflictos" , la ciudad de la roca, se iba a convertir en un reino me lucrativo y mercantil. 
-. Disculpadme, señor. ¿Que fue de los anfitriones? Quiero decir tras los deseos ¿no ocurrió nada? (Dijo el tercer sujeto con la marca en su mano derecha)
-. !Oh!, !Si! Por supuesto.... pero dejadme contar toda la historia.
Desde los confines de todos los tiempos, el hombre siempre ha sido el mismo. A veces se sorprende de la capacidad que tiene para solucionar problemas cotidianos....amenudo se complica el mismo la vida para poderlo solventar, acoge el problema como si fuera suyo y sin ser el culpable de ello se encarga de limpiar la platos rotos de lo demas. Le gusta ser el punto de atención en este mundo. ¡Le encanta! .Y sí el hombre pudiese, lo sería del úniverso entero. Por eso el ser humano, no puede liberarse de las cadenas que lo amarran, como Sisifo( en la mitología griega, que devia de empujar una roca hasta una montaña esta bajaba solo a la mañana siguiente, y vuelta a comenzar, así hasta la eternidad. ). Cuando el ser humano, se desata, entonces sus dos compañeros del alma "Deseo" y "Absoluto" se apoderan de la personalidad. Entonces, como un cachorro mal criado que llora y llora todo el día para liberarse de su correa y empezar a correr por toda la casa para mordisquear las zapatillas de casa y hacer sus necesidades donde le plazca. 
Eso mismo le ocurrió a Ard-Rihep, El espejo lo concedía todo, pero a cambio les arrebataba un fragmento de luz en su corazón, ese era el trato. Ni más ni menos. Con el tiempo, la gente del cañón de la media luna, se torno hostil, arrogante, dispersa y alocada. La lujuria y depravación estaban en cada rincón y esquina. Con el devenir de los años, todos los ciudadanos se decantaron por un modo de vida grotesco y corrupto. El oro y la plata, pudo con el civismo y el respeto hacia los demás. Almas rotas. Todos sucios de corazón. Humanos endemoniados por tenerlo todo. Sus corazones casi oscuros, los había transformado en engendros de lo perverso. 
Y por ende, las sobras de los avatares de la fortuna comenzaron a persuadir las plagas habituales de siempre. Como cualquier otra ciudad: enfermedades, pestilencia, lujuria, hambruna, asesinatos y el más importante de todas: la sed. 
El matrimonio de nuestra historia, vivían como los reyes de todas las cosas, rodeados de sirvientes, telas de lino y joyas. 
Pero sus corazones, por mucha riqueza que los cobijara, estaban vacíos y tristes. El espejo nunca les concedió un hijo. No por que no pudieran, sino por que, y por alguna razón, por muy raro que parezca, sus mentes les habían empujado a ser cada vez más codiciosos con sus deseos. Olvidándose de lo que realmente querían. Pero al tenerlo todo, una parte de si mismos, la más humana si me lo permiten, desde lo más profundo de su ser, reclamaba el derecho de ser padres. 
Así que el rey , bajo a las estancias de bajo tierra y allí ante el espejo expuso su más sincera conferencia privada....
Aquella noche, su mujer tubo un sueño.
Uno en el que su marido le hacía el amor de una manera fuera de lo común; desenfrenado y seguido, tierno y agresivo, un sinfín de formas y posturas llegando al climax..... tanto, que no parecía el mismo. 
Mientras que el verdadero rey y marido yacía con sus concubinas. En la alcoba de la reina, su anfitriona no parecía estar sola. 
A los 8 meses, ni un día más, ni un día menos, la preciosa imagen de una niña hermosa se posaron en los brazos del ansiado y feliz papa. No podian creerlo: la piel de color tostada, ojos azules claros y el cabello blanco como las nubes. Nada que ver con los rasgos de sus padres: toda su fisonomía era diferente. 
Sin embargo, se respiraba felicidad en cada uno de los rincones del palacio de las rocas. 
El tiempo transcurrió muy deprisa para la pequeña Mahatta. Tras gatear comenzó una nueva vida. Llena de aventuras, sorpresas y sueños por cumplir. La niña, la princesa de todo oriente, también empezó a ser instruida por los mejores maestros de la tierra. Pero su mente no tenia lugar para tantas cosas, solo prestaba atención cuando por casualidad presenciaba el encuentro de dos amantes en el jardín, las palabras que se decían....
"-.Yo también tendré a alguien así...."
Cuando un reino entra en quiebra, el gobernante dispone de dos opciones: la primera , buscar recursos fuera de su territorio o país y hacer la guerra si fuera necesario. La segunda y más sutil, unir la sangre con el reino más poderoso de todos. 
Como el rey de Ard-Rihep no era un guerrero, optó por la joya más valiosa del reino de la media luna: su hermosa hija Mahatta.
El timpo paso depresia, 8 veces crecieron los ríos y 8 veces se secaron, la niña se había convertido en una joven muy hermosa. 
Y sus caprichosas ideas atormentaba la serenidad de sus maestros. 
No quería saber nada más. A ella sólo le interesaba una cosa. ¿cuando conocerá alguien? ¿Le gustaría el a ella?, ¿Ella se sentiría complacida ?
Pero lo que ella nunca intuyo, es que siempre, desde muy pequeña, estuvieron enseñándole ser una esposa para un Maharaja. Sus anhelos para lograr el amor verdadero, siempre estuvieron en un tercer lugar.
Todo, como tantas veces, tenia un propósito; casar a la jovencita con el rey Assur ad Alib , el monarca, el Maharaja de toda Persia, el más poderoso de oriente por entonces. 
Tras los extensos e interminables preparativos para la ceremonia, la boda se celebró por todo lo alto. Una pareja ideal, como si los dioses se hubieran comprometido con sus jóvenes destinos, uno para el otro. El amor verdadero se reflejaban en sus ojos. 
Todo el mundo era feliz. 
Pero, como todo Maharaja y monarca de Persa, su reina debía de ser virgen y sin desflorar. 
Mahatta, nunca probó el lecho con un hombre.
Sus padres se encargaron de que así fuera. Nunca festejo con nadie, ni si quiera un beso. 
Al llegar al climax de la ceremonia, cuando los dos jóvenes probaron por primera vez el beso de amor verdadero...
Con el tiempo, todos parecían haber olvidado su procedencia. 
Una mera ilusión. Un desafortunado encuentro con el maestro de la persuasión y el engaño. Todo era fruto de un plan. Desde la arenisca de la roca, pasando por la avaricia, los tesoros y los derivados de los mismos como los placeres de la carne de la ciudad de la media luna hasta llegar a los sabrosos labios de la hija de los que no podían conceder hijos. Todo era un artífice de aquella especie de espejo negro. 
Y tras el beso nupcial..."la soledad"
Desde las lanzas y las picas de los guardias de las atalayas , pasando por los soldados del Maharaja de Siria, hasta llegar a las bandejas de cobre y plata. Todo petrificado. Todo convertidos en auténticas estatuas de sal. Estándares cimbreantes, congelados en el tiempo, en un abrir y cerrar de ojos convertidos como rosas del desierto. El silencio gobernaba el lugar, como si de un mausoleo se tratase. De repente silencio sepulcral. Lo  que antes eran cosas llenas de vida, ahora formaba parte del salnitre de la arenisca del lugar. Arena petrificada, conglomerado de pintorescos rostros de felicidad, un bosque macabro de caras sonrientes, disfrutando de una terrible eternidad. 
La princesa Mahatta, al abrir los ojos, tras sentir en sus labios el sabor salado del beso nupcial, pudo apreciar los párpados  petrificados de su esposo. Todo su rostro espantosamente quieto y estático, como si contemplase el cuerpo mortuorio y embalsamado de su esposo en ese preciso instante.
Incertidumbre, desesperación, respiración nerviosa  y descontrolada... no había nada más que hacer. Todos muertos y vivos al mismo tiempo. Todos quietos. Todos vivos. Con el mismo rostro. Eternamente sonrientes y alegres, esperando a la brisa caliente el desvanecerse ante la inconsistencia de los bloques de sal. Sus ojos rojos a punto de sucumbir a la desesperación y no cesar de llorar, se mantenían temblantes de terror,  rojos y  ojerosos como si su alma percibiese un auténtico olocaustro  por parte de la muerte su  plena campaña militar y su guadaña. 
La princesa de Ard-Rihep se fue apagando como las últimas brasas de una fogata, tras contemplar todo aquel horror. Ojos de loca desquiciada,  parpadeantes y traumaticos, como si todo fuera una terrible pesadilla. Apagándose. Transformándose en.... otra " cosa". 
La oscuridad,  se fue apoderando de ella lentamente hasta hacerla suya. Los dioses,  perdieron su favor e importancia, desprendiéndose como la indiferencia de un trapo viejo que cae de las manos para perderse en el olvido. La más hermosa de todas las flores, marchita, sin esencia y  con edor a putrefacción.
Maldita por un beso de amor verdadero, Mahatta se transformó en un criatura de las profundidades de la tierra. 
Pero el hombre, suele olvidar con el devenir de los años....
Inquieto por lograr esas cosas tan necesarias para su propia supervivencia en un medio tan ostil como lo es el imperio de la arena de fuego.  Los pozos se secan. Y  el reclamo del agua se hace más intenso. En aquel tiempo, cuando todo estubo más seco que nunca, solo había un lugar en el desierto, que el agua caía desde el cielo. En la ciudad de "la roca" en el cañón de la media luna, todos acudían a presenciar a "la reina del agua" para que lloviera y llenase los pozos secos de la antigua ciudad de Ard-Rihep. 
"Sus manos eran alzadas y el agua brotaba de las nubes" saciando el problema del suministro y apagando la gran hambruna de la sed por entonces.....
Con el tiempo,  otras ciudades se crearon mucho más allá de las fronteras del desierto. Nuevas creencias, nuevos dioses a los que honrar.  La gente se fue olvidando de "aquella que gobernaba la lluvia".... de la ciudad del cañón de la media luna y de aquella dulce agua  que nacía de las entrañas de una  roca, la que con un solo reflejo podía conceder cualquier deseo. Las nuevas doctrinas de las nuevas generaciones, acabaron por desmembrar la evidencia de la fuente de los deseos....
....Con el tiempo, nadie s acercó a las ruinas de la ciudad del cañón de la media luna. 
Los tuareg, nómadas y comerciantes del desierto, la llamaron "Petra": l"a morada de la vida y la muerte". Y a su princesa "Matt": La que rige la puerta de los muertos y los vivos.
Abdul terminó de contar la historia. 
Alid y el otro sujeto, se quedaron literalmente mudos. 
Había pasado el tiempo desde que comenzó el relato y el turno de Alid estaba próximo. 
Estaban tan cerca de la puerta de plata,  que se podia apreciar con detalle las muescas y golpes de lucha en los parapetos de cobre y cuero de los guardias. Hombres al servicio de algún tipo de  mercader importante en la zona: 7 peones , 10 arqueros y 5 ginetes con lanza.
-. ¿Que fue del espejo? (Dijo el extranjero tatuado en la mano derecha).
-. No lo entendéis.... las aguas por muy cristalinas que sean no pueden concedir deseos.  
-. ¡¿Que?! ( Se dijo así mismo el extranjero) ¡¿Aún sigue ahí dentro! ? ( dijo en voz alta, mientras que salía de su posición y de la cola. Dirigiéndose hacia los centinelas)
-. ¡Todos no hemos hecho este viaje para una simple petición!... Algunos no nos conformamos con las migajas.... (dijo Abdul)
-. Pues yo si... (dijo Alid)
Decidido. Preparándose en cada zancada. Sus ojos claros y marrones, con los pliegues de las cejas en riste, miraban fijamente a la puerta de plata. No veían nada más que aquel amargo recuerdo, cuando se vio reflejado en aquel espejo negro hace mucho tiempo.  Sólo quería entrar y ¡acabar con todo esto!
-. !Alto! ( dijo en su idioma bereber) 
El alto mando de la pequeña guarnición,  reclamaba la atención de sus semejantes. -. *¡Acudid a mi!* ( idioma bereber). Mientras que un loco armado con dos hojas se aproximaba con paso firme y decidido. 
La ley lo prohibía. "Sólo Puede entrar uno."
Tras los acontecimientos ocurridos hace más de diez décadas, el Reino de los Nabateos se izo cargo de las ruinas. "Naruconosor", el juez y paladín de la justicia en el reino, dictó estrictamente, que todo el mundo, creyente o no, podía entrar en "Petra" siempre que se respetará el acceso individual e independiente hacia la estancia de la fuente de la princesa. "Habrá una entrada y una sola salida".
El incumplimiento era la muerte.
"Argos" se acercaba a la gran puerta de plata. En aquel instante,  pudo contemplar su propia cara. Hacia mucho tiempo que no se había visto su reflejo tan nítido como ahora. La superficie de la puerta de acceso le había hecho un elogio, un guiño antes de encontrarse con un un cambio importante en su vida.
Los guardias estaban tras el. Pero Argos se había quedado quieto, en frente de la puerta, contemplandose..... Su cara,  estaba igual pero cambiada. La inmortalidad, no debe ser igual para todos los malditos." -.¿Por que cambiada y diferente?..."
Uno de los soldados le atravesó el hombro. 
Fue, también lo que le empujó,  haca dentro. 
Y en el interior, una gran sala. Éra como si los gigantes hubiesen dominado la tierra,  hace miles de años. Puertas alargadas y titanicas, columnas gruesas  circulares como atalayas. De cada columna estandartes colgando como si el tiempo no hubiese hecho mueca en su textura. No había nada. Ni trono ni joyas.
Sólo un enorme pasillo de bosque de columnas a los laterales, delimitando un sendero central, una calle directa hacia la puerta adintelada.
-. ¡Cogedle! (Dijo el alto rango de la cometida,  antes de que el joven Argos entrase en las entrañas de la ciudad maldita. )
Los guardias se dispersaron formando una línea separados por 4 pies entre sí , hombro a hombro, una antorcha en la mano y en la otra cuchillo o espada corta.
Lo que más destacaba,  lo que hacía de ese lugar tan inhóspito y terrorífico,  no era encontrarse con una entidad construida por cientos de leyendas, tras el velo de la ignorancia literaria y verbal de los pueblerinos,  había un detalle que todos ellos se habían dejado en tintero: un fragancia fuerte y poderosa, imposible de escapar. Un edor a rosas podridas, a incienso rancio y carne putrefacta. "El olor a muerte"   era más intenso cuando se aproximaban al interior de la primera sala. Los ojos,  picaban. La garganta se secaba. El sonido de los yelmos y los petos de cobre no paraban de resonar. El miedo se percibía en las miradas de aquellos hombres fornidos que tenían las almas manchadas de sangre. Ellos sabían, que entrar en aquella sala, representaba perder toda esperanza. 
La sudor,  no dejaba ver con claridad. 
Argos estaba delante de los secuaces, a unos cinco metros de distancia. Contemplando aquella magnífica construcción escabada en la roca. Una ciudad construida por los gigantes. 
Un lugar,  tétrico,  siniestro, frío e incomodo. Costaba respirar. Todo lleno de partículas de polvo como si hubiese habido un desprendimiento. Pero, al vislumbrar el acceso adintelado, se dirigió sin mediar palabra. Y entonces.....
Algo se movía entre las columnatas, una sombra se cernía encima de todos ellos como la noche y la niebla. Sutil y rápido, como un resfriado, todos ellos caían como moscas. ¿Un aguijón? , ¿una cola larga con un espolón en la punta?  o simplemente era la mente y  el miedo de aquellos pobres ilusos?. Lo que si era seguro,  es que, tras aquellas columnas, como un auténtico zorro en la maleza y camuflado a merced del manto de la noche,  aquel snoup, se deleitaba con cada uno de los guardias. Poco a poco.... Uno en uno.... cuando le tocó el turno al más novato,  aquel demonio de la roca, le desvelo su verdadero rostro. Las sombras como como un "burca" de seda negra, se desvanecieron al templado tacto de las llamas: ¡un rostro horripilante! 
Desgastado, demacrado por el tiempo, órbitas oscuras, cuenca de los ojos vacías vacías y chorreando lágrimas de sangre negra. Triste, y con la mitad de la boca devorada por las alimañas de la muerte. 
Aquel joven soldado, atlético y en buena forma, apartaba como podía el acercamiento de aquella repugnante criatura. Abrazado por su interminable y longitudinal cola pegajosa, alejaba con su mano, las huesudas mejillas de la entidad. Los labios, como si de un cadáver se tratase, se aplastaban con facilidad, desprendiéndose un líquido negro verdoso, completamente asqueroso. 
La criatura, se acercaba a sus labios con mayor agresividad, como si lo que quería fuera un simple beso de amor. Al lograr juntar aquella sustancia con los jóvenes labios del soldado, este no pudo resistirlo. El sabor del elogio de ultratumba, le llego a hasta las papilas gustativas: sabor a podrido, a carne rancia.  Las arcadas no tardaron en expresarse. Y entonces...aquella "cosa", al verse reprochada por su invitado, alzó el aguijón en ristre y perforó el pecho con precisión. 
Todos lo vieron. Como su compañero, al ser embestido por el aguijón,  se transformaba en roca de sal.
Argos,  que al presenciar tal atrocidad se quedo perplejo,  fue caminando hacia atrás en dirección a la puerta de la siguiente sala.  
El resto, sucumbia ante las garras afiladas y las potentes extremidades de aquel demonio. Una cola, tan larga como un día sin pan,  3 veces la estatura de un hombre y al final un aguijón como una pica. 
Los soldados,  luchaban por sus vidas:  gritos y cráneos aplastados, cuerpos atravesados con uñas potentes y poderosas, cabeza arrancada de un zarpazo, miembros rebanados como si fueran mantequilla. La sangre cubría hasta los gritos de dolor y auxilio, que resonaban por todas partes. 
"Argos", no podía entenderlo,  ¿ de donde venia tanto poder? 
A pesar de lo ocurrido,  no lo dudo. Y se puso en posición de convate al estilo " Arcuriano": Los brazos en posición de delta invertido,  con la punta de las espadas mirando al suelo. 
Las cuencas oscuras de la criatura fruncieron el ceño. Su mirada contemplaba ahora al único superviviente.
Argos corría como podía. Tras el,  aquella "cosa" saltaba a pasos agigantados: aferrándose con sus potentes uñas a los sillares de las columnas y las rocas, manteniendo su equilibrio con su larga y poderosa cola. Dirigiéndose hacia el, con toda frialdad.
Al entrar en la cámara, todo cambio. Aquel peligro había desaparecido. La sala oscura, parecía representar un acceso infranqueable para el guardián de las tinieblas. Al final, un circulo de luz, como si aquella arquitectura permitiese la luz solar en una zona concreta. Al fondo,  un manantial, una fuente de agua pura y cristalina. Brillante, transparente, fresca y de agua apetitosa.  Argos,  se aproximó, rebajando su guardia. 
¡Por fin!  ¡Ahí estaba! , "la famosa fuente de los deseos". El sabia que en aquellas maravillosas aguas milagrosas, se encontraba lo que tanto le había costado lograr. ¡Allí estaba!  La solución a su condena eterna. Las ligaduras de la vida sin ningún destino estaba a punto de culminar.  El sabia que tras todas aquellas leyendas, tras la historia de la princesa de Ard-Rihep solo había un objeto. El espejo negro,  estaba en aquel estanque sagrado. Éra el fin, de su amarga vida solitaria,  un sendero en el que sus acompañantes de camino los veía envejecer mientras el mantenía su edad. Tan solo tenia que hacer una cosa, coger el espejo y ¡ romperlo sin piedad!. Toda maldición, se disiparia co la destrucción del espejo negro.
Su reflejo, un rostro de un joven de 17 años, ojos marrones como la miel, mandíbula varonil y con. Una nariz aguileña. Mirada apagada,  cansada de tanto vivir, Argos,  no podía creerlo. ¡Por fin lo había conseguido!.¡ El espejo estaba allí! 
Pero en aquel momento...
Un edor comenzó a reinar el lugar. Tras su reflejo en el agua, una sombra. 
Sin espada para defenderse, sin estar preparado para un contrincante más fuerte que el, Argos quedo atrapado por la sorpresa. Se encontraba amarrado con una especie de cola enroscada por todo su cuerpo. La criatura,  le miró a los ojos. 
Con rabia, tristeza, y dolor, miro el pecho de su victima: a aquel sujeto le brillaba el corazón. 
Como un rubí, de luz parpadeante, al son del palpitar del corazón. Argos, creyó, estar vacío por dentro. Pero aquella criatura,  la mirada de un maldito a otro, le hizo saber, que a pesar de no tener alma,  en su pecho aun latía una pizca de humanidad, un poco de mortal.
Aquellas cuencas oscuras, dejaron salir sus ojos azules. Y tras el velo de lo demacrado, una piel y un rostro femenino. Blanca como la apariencia de una condenada o alma en pena.  Sus labios tocaron la boca de Argos. Y el beso, formuló una imagen encerrada en la mente  del joven. 
" Un beso a cambio de una visión"
Tras este. Aquella criatura reveló su verdadera identidad y apariencia. El color de la piel sonrosada de una jovencita de 14 años. Hermosa, atractiva, y angelical. 
-....entonces. ..es cierto. ¡Existe! ( dijo la criatura)
Tras lo dicho, aquella pobre jovencita,se fue transformando en roca. No sin antes soltar una lágrima de sus ojos sorprendidos.
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(Actualidad. Hospital Santa Maria)
-....Desgraciadamente, el alma del difunto era más pesada que la pluma blanca de avestruz de la diosa Matt. Y entonces, aquella diosa, bella y hermosa que parecía ser un ángel, se transformó en la criatura más horrenda, horrible y monstruosa del mundo de los dioses. Agarro al chico de su cabeza con una sola mano y tras traspasa lo con su mano y quitarle el corazón, este lo debora y el cuerpo es tirado como basura al acantilado, donde cientos de cocodrilos se disputaban un majestuoso festín encima de los restos de multitud  de cadáveres....( dijo Sussi)
-. Que imaginación.... ¿morir dos veces? Los egipcios tenían mucho tiempo libre. ( dijo Juan)
Los dos estaban delante del cuarto dintel de la siguiente sala.
Juan contemplaba a la Gorgona,  esa cabeza cincelada en la piedra, y que estaban en todas las entradas del mausoleo. 
-. Si, lo see...... nunca te acabas de acostumbrar. Ese rostro también daba escalofríos a Jordi. ( dijo Sussi entrando dentro)
Al entrar,  aquel cuadro,  representaba una escena muy familiar. -.¡ Vaya!, que tenemos aquí...
"El cuarto specchi"
" Una escena compuesta por tres mujeres desnudas y danzando.
En medio de la campiña, rodeadas de árboles y arbustos,  flores y frutas. 
La primera; en la parte izquierda del lienzo, mostrando su espalda, con un brazo levantado, con la mano señalando el cielo. 
La segunda, la doncella del medio. Con un gesto peculiar y claro para el espectador. Sutilmente,  sus brazos hacia abajo, con sus manos mostrando un gesto, un mudra femenino enmarcando el vientre.  
La tercera,  la doncella del lado derecho, con la misma pose que la primera, pero mostrando sus pechos y con el dedo índice señalando el suelo. "
-. Me recuerda a un cuadro.... no see... a uno que vi en Madrid,  en el "Museo del Prado".
-. Si, "las tres Gracias" de "Rubens". Representan las tres hijas de Zeus: "Aglaya", "Talia" y "Eufrosine". Basado en la temática de "Las Cariatides". Una alegoría de los tres estados universales: "Agua",  "Aire" y "Tierra".
-. Y "Fuego" ¿No? 
-. No, es una representación de la madre naturaleza creando la vida, los tres reinos que conviven en la tierra. Los peces, los pájaros y los humanos.  En cuanto al fuego,  se puede entender que es un elemento que destaca cuando están juntas, es decir; la danza. Un claro ejemplo  de otra versión de la dualidad: Ellas son claramente los elementos, mientras que  el fuego no se representa,  nace del movimiento de la tres. ¿Comprendes? 
-. Si, que tras  la escena,  el elemento fuego se crea cuando están juntas. 
-. Si, eso es. Pero también habla de otra cosa. Fijate en la mano de la izquierda, nos señala el cielo. Y la de la derecha, nos muestra la tierra. 
-. ¿Y la del medio?  ¿Por que las tiene las dos en su vientre? 
-. És una mera representación de la vida, "el vientre de la madre tierra". Las tres son un arquetipo de la primavera, cuando todo nace.
Sussi frunció el ceño. Aquel gesto,  le recordaba,  a la estatua de toro. También al símbolo de Arcur,  una "V" con un punto en el centro. -. Se parece al símbolo del friso de la entrada. ¿recuerdas la frase " desde el centro puedo contemplar, el cielo y el abismo"?
-. ¿ Que crees que quiere decir? 
-. No lo see.... pero no nos olvidemos de que las tres gracias también representa otra cosa.
-. ¿El que?
-. Las Cariatides,  también eran conocidas como las hijas de Hera, representaban "El inframundo". !¿Lo ves!? Otra vez la dualidad, todos los cuadros,  los símbolos,  son como si todo tuviese un verdad oculta, como una máscara. Además, ellas eran el símbolo por excelencia de "los misterios Eleusinos" en Grecia, ritos de iniciación dedicado al culto de Persefone, también llamada "Kuore" .
Sussi mientras hablaba,  seguía con su trabajo, investigaba algún tipo de señales,  inscripciones o firma. 
-. Fijate en este lado, en  los pies. Hay como una inscripción....
"Omissa spe"
-.¿Que quiere decir? 
Ella se levantó y le miró a Juan. Las cosas iban de mal en peor. 
-. "Abandona toda esperanza"
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