miércoles, 22 de abril de 2015

HISTORIA I "La reina de la lluvia" Capitulo 11 "Libros Silbinos" (Actualizado)

                               

      “Libros Silbinos”

Florencia, 1433

El manto espeso y grisáceo de la niebla, no dejaba ver con claridad, los viejos maderos donde los tenderos exponían sus artículos cada mañana, se fundían con la humedad y la penumbra, que gracias a las temblorosas flamas de las antorchas dibujaban espectros en las conglomeradas paredes cuyas piedras y formas contrastaban entre si.  Al fondo, se escuchaban unos pasos. Se trataba de una pareja, cuyas risas y bromas  deshacían  las  rondas de vino acumuladas en la taberna de al lado.
La luna mostraba su rostro y las nubes celosas de su belleza, la ocultaban a medias como si fuera una princesa tras una celosía. La poca luz, invitaba al misterio a impregnar las calles mas estrechas.
Solo se escuchaba los débiles y genuinos pasos de aquella pareja, que borrachos, buscaban un espacio para hacerlo suyo: un lugar intimo, donde una vez solos, procederían a susurrarse al oído las verdades y deseos, que entre palabras agraciadas y medios besos, reclamarían poco a poco ese propósito inminente que los enamorados suelen hacer a escondidas.
Una vez hallado el rincón del pecado, el deseo retenido y oculto tras distintos tipos de sonrisas y sutiles gestos de cortejo, comenzaron a transformarse en besos y caricias más sutiles y profundas. Los sumisos, aprovechaban la intimidad para sobrepasar lo ético y lo moral hasta llevarlo al frenesí, momento en que ciertas prendas de la ropa comenzaban a tener menos relevancia.
 La luna y sus acompañantes de la noche, esos animales grandes y pequeños, gatos y alguna que otra rata, los invitados de la oscuridad o los que aprovechan la oportunidad  de la nocturnidad, para saciar su apetito con aquellos  legajos de comida que habían esparcidos por el suelo del mercado del mediodía.
“La noche esconde sus misterios” pero a la imparable pareja no parecía importarles. Pues no estaban solos. Algo les había percibido; ¿el perfume conquistador de hombres  de la joven de 19 años? O  ¿el sonido de los zapatos al caminar de aquel mercader  de 29 años? Lo cierto es, que  un tercer  e inesperado acompañante, conspiraba en la sombra junto con el silencio de aquella calle  casi oscura.
La luna, en su celosía contemplaba la escena, persistía en espiar a los dos, apartando las nubes con su iluminación  blanca y difusa,  ayudando a la pared en donde estaba la pareja, a representar el acto dramático de las sombras deformadas que interpretaban como “mimos” los movimientos de aquella yunta. Los dulces alaridos resonaban en las piedras viejas, esos  susurros tiernos, cuyo lenguaje era comprendido entre ellos, se mezclaban con los gemidos como si el dolor fuera satisfactorio. La prisa para acabar se hizo inevitable. Y finalmente,  el silencio como telón, sabana del placer que envolvió  a la pareja en ese momento.  Ahora eran niños. Y en el mundo, para los dos, solo existía amor.
Como suele suceder cuando todo parece estar tranquilo, cuando las cosas y sus desdichas no parecen ser relevantes… la luna se oculto en las mansas nubes de la noche, propiciando a todo depredador al acecho de su presa.  Entonces, desde las tinieblas, la brisa que gobernaba la placida noche… ¡ceso!. Y desde  la parte mas siniestra del callejón… ¡zas! “una garra” surgió de la nada, proyectándose a la espalda del joven mercader. El golpe despertó a la doncella de aquel dulce sueño, un breve parpadeo y corto letargo,  para presenciar, ahora, como algo pegajosos manchaba su pecho de sangre. Su mirada se clavo, aterrorizada, en aquellas cinco puntas que le separaba de su amante.  La mirada temblorosa del  joven contemplaba por última vez el rostro de su compañera como se alejaba de sus bellos ojos,  con incertidumbre y sin beneficio de una formal despedida, la victima fue absorbida hacia atrás. De las profundidades del callejón, una figura fuera de este mundo: Una mascara brillante y plateada y en forma de chacal y una tunica negra y ensotanada. La muerte o la guadaña prematura, se dejaba contemplar como un espectro en la fría noche oscura. Con su enorme brazo, sustentaba el ya pronto cadáver de su amante, que se desangraba temblante con las garras del asesino en el pecho. Desde el mismo lugar, un nuevo proyectil, como un sutil dardo afilado, se dirigiéndose  hacia el cuello de la doncella, que paralizada por lo que acababa de presenciar, quedo sumisa y arrodillada ante aquel diablo que había surgido de las tinieblas. Su mirada, era robada muy lentamente, borrosa y débil, las luces y las esencias de todas las cosas se comenzaron a mezclarse… a la joven le traicionaba la vista, y entonces, aquella droga hizo su efecto: De las piedras, y de las sombras de los objetos, los demonios de la noche con sus respectivas respiraciones y alaridos de ultratumba, se dirigieron como una manada de lobos hacia  la gentil y pobre doncella. Sus fuerzas, se desvanecían por momentos y la sutil droga, le impedía moverse y contemplar como la estaban devorando.
Los gritos, se escucharon por toda Florencia.

Cuando llegaron allí los primeros asistentes de la mañana, se quedaron sin palabras al ver aquella inhóspita escena: una joven arrodillada, con la cuenca de los ojos vacías y su mandíbula desencajada, ante la presencia de un hombre abierto por el pecho y con la mirada abierta observando el cielo.

                                           *    *    *

(Complejo hospital Santa Maria)

Jordi recogía enfadado todas las cosas. Le había tocado ocuparse del equipo que se encontraba en el primer piso. La idea de cruzar, aquella representación escultórica de “Medusa”, le hacia erizar el bello de los brazos. Sin embargo, se armaba de valor y  cada vez que tenía que bajar las cajas por las escaleras hasta al patio. Lo reconocía: estaba molesto. No por que le había tocado otra vez a el a recoger el equipo de sus dos compañeros además del suyo, sino por que se iban de allí, ¡sin mas! Sin ni siquiera  saber un poco de todo ese misterio, lo que todo aquello simbolizaba…  ¿un mausoleo persa? ¡Demonios!..
No era la primera vez.
Ya había pasado otras veces… Sussi tenia un don, pero sufría por ello, un coste injusto por saber percibir cosas que los demás no pueden sentir ni ver. Jordi, lo entendía. Pero también reconocía que le molestaba, no que ella tuviese “eso”, claro que no, lo que le fastidiaba era dejar una misión sin resolver. Aquel sentimiento era como si fueras al cine con tu novia a ver “residente evil 5 ” y en mitad de la película te dijese ”.- Cariño… esto me va hacer que tenga pesadillas esta noche… ¿por que no nos vamos?-“hombre… si después “hay tema” pues ¡a tomar por saco el cine y las palomitas!, pero sabes que no va a ser  así, que lo que quiere decirte tu novia, es que la película le importa bien poco. Y por no hacerle un “feo” a tu pareja accedes a complacerla como un autentico caballero, eso si, cuando llegues a casa te espera un buena ducha con agua bien fría.
Jordi, se doblegaba hacia atrás, la espalda estaba cargada, aquellos “aparatejos” pesaban lo suyo. Necesitaba un pequeño descanso. Además solo faltaban las cosas de Juan.
En aquel instante, de la bolsa de Juan, se le cayo  un cigarro liado al suelo. El no fumaba, lo había dejado hace bastante tiempo. Pero aquello le hizo interesarse en dedicarse unos minutos y relajarse un momento. Buscó unas cerillas o un mechero en las pertenencias de su amigo.- ¡oh si!.... sabia que lo tendrías por aquí.- Lo encendió y apuro el cigarro con una buena calada.
Aquella calada, le ofreció una calma total. Como si fuera un “caliquenyu” o un “sir Maria”, se propuso acomodarse y disfrutar de unos momentos, a espalda contra la pared y cerrando los ojos con una pequeña sonrisa en su rostro. Al abrirlos, le ofreció otra calada y se acercó al cuadro donde estaba retratado ese personaje con aires aristocráticos y de la época. Como si fuera un autentico experto del arte, interpretó en solitario a un entendedor francés….
-“ Wi…esta ogra es  un cuadrooo grepresant de lo mas esquisitooo, la pigntugaaa esta apligaga con el mas intnsgoo detalle…”.-
En aquel instante, Jordi y en su broma, contemplo algo muy peculiar en la escena del lienzo: tras el personaje aristocrático había una especie de libros, donde pudo leer en el lomo  “Codexs Silbinus”.

.- Jordi! ¿Cómo lo llevas? ¿necesitas ayuda? (Dijo Juan, desde la planta baja)
Jordi, contemplaba el “specchi” con bastante interés. Pero al escuchar los gritos de Juan, apagó el cigarro y se dirigió hacia abajo, no sin antes hacerle una reverencia al cuadro al estilo medieval y coger las dos cajas que faltaban.

Sussi estaba despierta. Había ayudado a Juan a recoger la tienda y todas las cosas de abajo. Se disponían a partir, cuando Jordi bajo aquellas escaleras.
.- No lo entiendo… de verdad… a veces intento comprender “el por que”¿En serio que no queréis saber mas?
Juan estaba mirando en sus bolsillos, si se había olvidado algo… Sussi, recopilaba indecisa aquellos libros viejos de la estantería, no sabia si llevárselos a casa o dejarlos allí. Pero mientras Jordi bajaba, era como si sus dos socios, pasaran de el.
.- ¿En serio?... (Insistió Jordi, una vez dejadas al suelo las dos ultimas cajas de arriba.)
Parecían enfadados. O tal vez lo único que querían hacer era salir de allí cuanto antes. Pero Jordi, como si fuera un niño pequeño, persistía. Y acudió a esas  bromas para llamar la atención.
.- ¿No queréis saber, por que esto esta aquí? (Miro a Juan que pasaba de sus bromas y al que le acababa de lanzar una bola de papel. )
.- No. (dijo secamente. Durante 3 horas, no habia catado ni un solo cigarro, desde el ultimo que no terminó y lanzo al suelo para que se consumiera solo.)
Jordi, miró a Sussi.- ¿ni si quiera saber por que la familia Montfacony era dueño de todo esto?... ¡vamos Sussi!.-
Sussi miraba intrigada la portada del códice anónimo.

Jordi tenía razón. Ahora ella se iría de allí y nunca sabría quien era aquel “Sir Robert” y por que había escrito sus memorias en un códice del siglo XV. No era normal. Los monjes no escribían estas cosas en aquella época. Sentía que aquella arquitectura escondía  mucho más  que la joya de la familia Montfaconi. Aquellos frisos… que hablaban de “Los Orellabaks” y lo que hicieron con sus hijos hace miles de años…  Lo contemplaba sentada, frente al friso recopilando cada escena hasta llegar al portón ciego de las musas de Nerón. “¿Quién era aquella entidad?” “¿Quién era “Ankorock”?” La mitología griega hablaba de Medusa: la Gorgona era reconocida en Frigia, territorio en el centro de la península de Anatolia, una diosa arcaica y muy antigua ¿los frigios conocían  “Ankorock” y adoptaron a la diosa y la llamaron Gorgona?
.- Que estúpida.- (Le decía la parte científica de su mente) En “Pesinunte” una ciudad Frigia, dedicaban culto a la diosa Kybele, por lo tanto no podía ser… ¿Oh tal eran la misma cosa? ¿Sino… por que la Gorgona en aquellos dinteles antes de entrar en cada pasillo? “.- ¡A rayos!-.” Su mente estaba espesa aquella mañana y por mas que buscara algún sentido a todo esto, aunque fuera solamente una prueba por donde comenzar, nada! No había por donde cogerlo. Le faltaba un detalle… “algo” que le hiciese hilar todo aquella mezcla de señales que se mostraban mofándose de ella en cada instante, cada vez que miraba una de esas representaciones escultóricas.
Sussi intentaba comprender también aquella imagen que visualizo cuando contemplaba el “Specchi” del segundo pasillo. No encontraba una similitud. Aunque el otro cuadro tampoco aclarecía nada respecto a la sala donde estaba la primera vasija. La escena de las dos mujeres y el mensajero ¿había algún mensaje detrás que había pasado por alto?
Sussi se rascaba la cabeza con su mano derecha, apretando los ojos cerrados para estimular el córtex y la parte del celebro que permite la visualización…Pero “nada de nada”. Miraba otra vez, repasando las escenas del friso del patio de los orellabaks, hasta que percibió un pequeño detalle que había pasado por alto. Algo no encajaba. ¿Por qué el friso y sus escenas, seguían una vez llegado al pórtico ciego? Lo que quiero decir, es que lo lógico es que los laterales de aquellos altos relieves y como suele pasar con otros lugares en donde el arte explica algún versículo de la mitología del lugar, lo suelen hacer de “izquierda a derecha” hasta llegar a la representación mas importante. Sin embargo, aquellos motivos escultóricos, no eran así.
Sussi le preguntó a Juan..-¡ Mira esto!.-
.- ¿El que? (Dijo mientras caminaba hacia ella)
.- No ves nada extraño en estos frisos.?
.- Bueno… parece ser que representan una escena de algún “tipo de ritual”, ¿el camino hacia la otra vida? ¿No? (Dijo Juan)
.- Si, eso seria lo lógico. ¿Pero por que el del lado derecho, caminan en dirección opuesta? (Dijo Sussi)
.- Que quieres decir? (dijo Juan)
Sussi cogió su libreta de apuntes y le dibujo un croquis.
.- Ves!. Lo lógico, es que las historias comiencen a partir de la entrada del mausoleo y que terminen simétricamente hasta el pórtico. Esto… no tiene sentido.

Los tres comenzaron a mirar el friso, desde donde comenzaba la historia, pasaron por la entidad esculpida en la clave del arco de aquel pórtico y, efectivamente… las escenas que transcurrían una vez pasado por la entidad habían cambiado todas de tamaño, menos una.
.- Si pero no parecen ser los mismos ¿verdad? (Dijo Sussi)
.- Son como mas pequeños los personajes, ¿os fijáis? (Dijo Jordi)
Jordi, percibió otras diferencias.- aquello ¿no son leones?.-
.- Yo veo árboles con frutos y plantas cinceladas bastante logradas. (Dijo Juan)
.- Es como si, cuando cruzaban aquel dios, estuvieran en otro lugar… ¿Qué extraño? (dijo Sussi)
.- Tal vez sea una “puerta estelar” (Dijo Jordi bromeando)
.- Vale…Jordi, muy agudo. (Dijo Sussi)
.- Lo digo en serio! (Contesto Jordi)
.- Por favor, basta de bromas! Sino te interesa ves cargando las cosas al coche, nosotros ahora vamos. (Dijo Juan, molesto y un poco nervioso. Algo le pasaba)
.-  ¡Estúpidos!, ¿y que es eso que tiene ese personaje en las manos antes de cruzar la divinidad? ¡Listos!
En efecto. Jordi tenía razón. Es como si cruzarán hacia otro lugar. Sussi, se quedó pensando...
.- “Si ellos, encerraron en la cueva a sus hijos, ¿Por qué uno de ellos tiene ese objeto o estrella en sus manos?”
.- A que te refieres? A caso sabes lo que quieren decir? (Dijo Juan)
.- Si claro, por supuesto! Los personajes mas altos, representan a “padres” llevando a sus hijos al interior de una cueva (señaló como puntero, con su linterna, el final de la escena de la izquierda.) “ella” la divinidad, los acoge a todos en su regazo. Ahora mirad a la derecha ¿veis el personaje que es mas alto que los demás? (Dijo Sussi)
.- No, no lo entiendo… si esto es un “mausoleo” lo lógico sería, la representación de algún tema funerario. (Dijo Juan)
.- Si… La historia es la siguiente: todos los padres cogen a sus recién nacidos que “ese guía con la estrella en las manos” conduce hacia lo que parece ser una roca o cueva o algo. Pero después, el guía, se queda detrás mientras que los niños caminan solos hacia otra parte. (Dijo Sussi)
.-  Comprendo. Pero hay algo que no entiendo ¿Por qué caminan ahora? ¿es que han crecido al pasar por la entidad? (Dijo Juan)
.- A mi me parece…  bueno… es como si los llevasen a otra parte, a un lugar hermoso y bello. (Dijo Jordi)
.- Sussi, y eso del final ¿Qué es? (Dijo Juan, que se había girado a la entrada de acceso al claustro en donde se encontraban ahora mismo)
Los tres, desde que entraron en aquel mausoleo , nunca se fijaron  en la parte de arriba  de la entrada al complejo, la representación de lo que parecía ser  “una cabeza de  toro” con alargados y exagerados  cuernos formando entre si una “V” y en el centro un disco solar.
.- En serio que no sabes que quiere decir? No te resulta familiar? (Dijo Jordi bromeando)
.- La verdad es que si. Pero… ¿“un toro”? (Dijo Sussi)
Sussi, frunció el ceño. ¿ a que le  recordaba esa representación? ¿Dónde la había visto antes?
En ese momento, corrió a coger un trozo de papel para el que garabatear.

En aquella hoja escribió
 “Mont -falco- ny”
Intuía algo… pero no sabía por donde comenzar, así que prefirió hacerlo por lo mas evidente, “el apellido de aquella mal nacida”, Dorothy Montfacony.
A la silaba “Mont” le puso una “h”, a la  “falco” le quito la “o” escribiendo “Falc” o “Falo”. Sin embargo la ultima palabra la ultima silaba “ny”, no sabia por donde cogerla.
.- ¿Sussi? Te importaría compartir con toda la clase? (Dijo Jordi disfrutando del momento)
.- emmm… si! claro… jejeje… lo siento. Me he dejado llevar… (Tosió para aclarar su voz y para coger aire).
.- Month, fue un dios del antiguo Egipto, en la ciudad de Hermontis al sur de Tebas. “Montu”, era el dios de la guerra, pero cuando llegaron los griegos a Tebas, reconocieron como una representación del dios Apolo.
.- El dios Apolo? (Dijo Juan, interesándose…)
.- “Apolo”, de la mitología grecorromana, dios de la distancia y de la amenaza, el que regia las leyes de las religiones y representación de la inspiración artística. (Dijo Jordi, con voz cambiada para interpretar el papel de “misterioso)
.- Vaya! Jordi! Me has dejado de piedra. (Dijo Sussi sorprendida)
.- Lo se… no ha sido nada. Pero aun hay más. (Dijo Jordi)
.- ¿Así? (Dijo Sussi interesándose…)
.- Era considerado “el rey de las musas”. ¿No os dice nada? (dijo Jordi)
.- ¿No edificaron un templo en el monte Palatino? En el tiempo de Augusto … o eso creo? (Dijo Juan)
.- Vaya!... no sabia que os gustara la historia? (Dijo Sussi muy sorprendida de sus dos socios)
.- No es lo que parece Sussi, tan solo me gustan los documentales de la 2, es lo único que vale la pena ver hoy en día. (Dijo Juan)
.- Solo los documentales? (dijo Jordi..)
.- Si…( dijo Juan forcejeando cómicamente con el)… lo curioso del documental, es que en el templo de Apolo escondieron unos libros de las profecías…¿Cómo se llamaban?
.- ¿“el Kamasutra”? (Contesto Jordi cómicamente)
.- Que gracioso… no serian ¿”los libros silbinos”, por casualidad? (Dijo Sussi)
Jordi paro a Juan, al escuchar “silbinos”. Los dos estaban comportándose como dos niños en “la hora del patio”. Pero lo que dijo Sussi, le hizo quedare de piedra.
.- ¿Has dicho Silbinos? (Dijo Jordi, paralizado)
.- Si, ¿por…?
.- En el cuadro, había una representación detrás del personaje, ya sabéis “el francés ese”, de unos libros o algo así…




Los tres estaban frente al specchi. Sussi no podía creer lo que estaba contemplando sus ojos. ¡Los libros de las profecías de Silba de Cumas, estaban pintados en aquel retrato!
.- ¿Que son esos libros? (Pregunto Juan)
.- Silva de Cumas, bajo al inframundo con Eneas, un héroe de Troya. El padre de Eneas, le reveló que su misión y el deseo de los dioses era que construyera una nueva Troya en Italia.
.- ¿Roma?
.- Si!. Silva de Cumas, escribió todas y cada una de las profecías que el padre de Eneas,“Anquises” le revelo a su hijo.
Después de una pausa…
.- Juan, Jordi, ¡Nos quedamos!


               *      *     *