martes, 20 de junio de 2017

HISTORIA I. La reina de la lluvia.Capitulo 30. Laberinto




Laberinto

"Los antiguos alquimistas creian que la obra creativa tenían una vida propia, independientemente de su creador, la inspiración a caballo, viajando entre los mundos de la materia y la psique de ambos y de ninguno. "Un cuerpo sutil", lo llamaron...
Todos nacemos con un don. Nuestra arma para enfrentarnos a las tinieblas que gobiernan el universo. És un mecanismo, impuesto por las leyes que rigen todas las cosas:
Que todo individuo pequeño o grande posea la capacidad de cambiar su sino si su destino se viera truncado por cualquier tipo de amenaza.
Todos somos uno. Todos somos un corazón en el medio del caos, palpitante hacia una sola dirección. Todos somos un mismo ser con un solo deseo.
Nada tiene poder absoluto sobre ti. Ni la brujería, ni la mágica oscura, ni siquiera los seres y criaturas de la noche que conspiran contra ti en los pies de la cama.
Nadie puede hacerte daño.
Nada y nadie...., a no ser ...
que descubran cual es tu deseo verdadero."
(Hospital Santa Maria.
Actualidad.)
Cientos de luciérnagas adheridas en todo el contorno iban devorando la imagen pictórica, chispas perpetuas como cuando se quema un pergamino desde el centro y la ceniza deleita con el papel. Sussi al leer aquellas palabras, volvió a entrar en trance, miles de lucecitas rojas y amarillas comenzaron a salir desde la palabra "Esperanza", como si se hubiese prendido con una cerilla, como un detonante de un artefacto bélico, pólvora que consumía el cuerpo y la inspiración de un artista fuera de lugar y contexto. Aquel cuadro, se transformaba en una puerta hacia alguna parte.
Sussi se tapó las orejas, sentia aquel pitido repulsivo en sus oídos, dejándola completamente sorda. Veía a Juan. Pero el no veía nada de todo eso.
Sussi luchaba en silencio. El sonido había sido deborado por los acontecimientos. No lo entendía. En medio de toda aquella incertidumbre, Sussi se fue apagando... Pero, tras un minuto...
¡Su espalda se estiró, con la cara mirando hacia arriba!
¡Sus ojos se tornaron blancos como la nieve.!
El mejor depredador de la naturaleza. Un parasito 10 veces más pequeño que una mota de polvo. Pequeño en el acecho a su víctima y sutil cuando entra en el sistema de su presa. No se da cuenta, ni se percata de la conspiración de su huésped.
El efecto de la pintura reseca. Pequeñas motas desapercividas para el ojo humano.
Las esporas que desprendían aquellas manchas en el lienzo. Moho, hongos cuya utilidad siempre fue desconcertar la mente de sus presas. Como es el caso del hongo Ophiocordyceps unilateralis, que utiliza a su víctima como transporte, para viajar de un lado a otro en medio de a selva. Este, se alimenta de los tejidos del celebró y sistemas nerviosos. Come lo que el parasito le dicta, mientras cree que es su propio cuerpo quien le da la orden. El parasito se va nutriendo de su victima, el infectado condenado sigue su vida como si nada.
Las esporas de aquellos hongos, se volatizan a escasos centímetros del lienzo. La probabilidad de ser infectado, se hace más segura a una 35 cm de distancia.
Sussi. Para estudiar los specchi, debía de acercarse a una 10 o 17cm de distancia. Por lo tanto todas aquellas esporas, llegaban a la nariz. Una vez en el tabique nasal, se dirigía al nervio de defensa que evita el acceso de bacterias muy peligrosas, haciendo que la infección sea solo un resfriado común, el cual expulsa todo contrincante de la misma calaña quedando la espora al control total de el cuerpo. Una vez logrado, el parasito crea su propia camada de semejantes que irán invadiendo cada parte de su victima. Todas los sistemas de defensa quedan haqueados permitiendo la entrada exclusiva de una sola y única bacteria.
Los resultados al final, son visualizaciones realistas, espasmos epilépticos y la degradación del pigmento en los ojos por cierta dificultad en el riego sanguíneo. El cuerpo queda a merced del parasito durante unos minutos, los suficientes para que los músculos y las extremidades se tensen más allá de lo normal. La víctima experimenta en silencio una tortura breve, un minuto de un dolor corporal y sobrehumano, muy parecido a unas de las sadicas maquinas de la santa inquisición de la profunda y oscura edad media. Finalmente, la víctima se desploma al suelo y pierde la conciencia.
Para el mundo, han pasado dos minutos. Pero para la víctima, unas horas.
Sussi abre los ojos.
Ante ella una especie de muro antiguo. Un sillar invadido por el tiempo, piedras y ladrillos destartalados, manchados de humedad, cubierto de yedra y lianas asfixiando aquella colosal edificación.
En sus pies suelo húmedo, en su trasero una especie de suelo mojado,sentada en una ciénaga o llanura plagada de cientos yerbajos verdes apagados y amarronados. Un lugar tétrico y siniestro.
Incluso el cielo era extraño, muy sospechoso. Las nubes de humedad junto con las estalactitas, probaban un escenario creado en el interior de una cueva. ¿Estaba bajo la tierra?
El ambiente estaba cargado de cierta humedad, como si estuviera dentro de una caverna donde los rayos del sol nacían de aquella niebla como cielo. Una techumbre misteriosa, que entre dejaba visualizar las diferentes estalactitas, cuyas dimensiones eran muy considerables, sólo la punta parecía tan grande como una pista de patinaje o un "tio vivo". Espolones en las nubes, que planteaban las colosales dimensiones de aquel siniestro lugar.
Sussi se animó a levantarse. Estaba atónita por el cambio radical de la dimensión a otra. El salto, a aquella especie de sueño, le estaba dando dolor de cabeza.
Sussi se acercó al muro. Respiraba con dificultad. El corazón le palpitaba a toda prisa. Tenia miedo. Mucho miedo.
Al apoyarse, en unas de las piedras del imponente muro
, pudo escuchar un quejido.
-.¿¡he!?, ¡pero como te atreves!
-.¡¡¡¡pide disculpas!!!! (Dijieron todas las voces al mismo tiempo)
Máscaras, caras y rostros, adosados en el muro. De unos 70cm alto y 50cm de ancho. No eran iguales, todas ellas tenían una peculiar identidad y forma, todas eran diferentes. A 1,20m desde el suelo, imponían su autoridad y presencia como los guardianes del muro de la ciudad impenetrable... Se quejaban, como ancianos a los que se le obliga a levantarse bien temprano.
Entonces, todas las miradas se fijaron en Sussi.
Ella se asustó. Temia ser devorada por aquellas cosas.
Pero su intuición femenina le decía, que tras esas caras grotescas y hogerosas había algo de bondad.
-.¡¿ Podéis hablar?!
-. Pues claro que si. (Dijieron todas a la vez) somos "los guardianes de Sarahit". Los que custodiamos la ciudad impenetrable de "Dashvi Sarahit".
Cara de piedra 1: en forma mofletuda. No se le ven los ojos y con los labios muy carnosos. Rostro como una caricatura.
-. Si ella esta aquí es por que viene a aquí. ( dijo una de las máscaras, con voz ronca y masculina. Los mofletes se movían de una manera cómica. ). Sin duda, debería de entrar.
Cara de p. 2: rostro alargado marcando considerablemente la barbilla, pómulos resaltados mostrándose las cuencas de los ojos. Todo lo contrario del primero y el más mayor de todos.
-. ¡Si ella esta aquí, es por que debe de entrar! ( Dijo otra cara con el rostro más alargado,con voz masculina mas adulta y vieja) No existe otra razón. Estoy de acuerdo con los demás, " Ella debe de entrar
Hilera de caras depiedra.
-. ¡¡¡¡Si!!!!¡¡¡¡ Debe de entrar!!!! ( Todos como un coro Dijieron lo mismo y al mismo tiempo).
Sussi no sabia que decir. Aquellos apliques de piedra hablaban como si fuera algo normal y corriente.
-.¿Porque debería entrar?, ¿Que hay dentro?
Cara de p. 3: bigote y barbudo, lo más parecido a un enano de juego de rol.
-.¿ Quien se cree esta para hablarnos así? Lo veis?.¡ Hos dije que esto iba a pasar! Ahora los orellabaks nos han perdido el respeto. ¿Que será lo próximo, ser un perchero, un adorno. ?.? (Dijo la cara de piedra con barba y bigote)
Cara de piedra. 4: Rostro femenino, inglés, aristocrático y con delicadeza al hablar, como si fuera una inglesa a la hora del te.
-. ¡Descarada! ( dijo otra cara con voz femenina. Los párpados le tapaban los ojos y la nariz era gruesa y chata) ¡como te atreves hablar así a los paladines de los dioses!. Insensata.
-. ¿Orellabaks? (Dijo Sussi) yo no soy una Orellabak. Soy una persona.
En aquel momento el silencio gobernó. Todas las caretas de piedra adosadas al muro cesaron de hablar. La tensión estaba tan cargada que se podía cortar con un cuchillo.
Cara de piedra 4
-. Habéis oído eso? (Dijo la cara con forma de mujer corpulenta
Cara de p. 5: cara de bobo,de voz lenta e infantil.
-. Si, dice que es una persona. (Dijo una voz masculina parecida a la de un bobo o necio.)
Cara de piedra 2:
-. ¿Que es una .... ¿como ha dicho que era? ( dijo la cara con voz de viejo). Si no habláis más fuerte no me voy a enterar de nada.
Cara de piedra 4: ( mujer aristócrata inglesa)
-. Estas más sordo que una tapia.
Todos comenzaron a reírse. Todos menos la careta de piedra más vieja. La de los bigotes y la barba no paraba de mofarse... Finalmente el rostro de roca de un enano, como el de Gimli en el señor de los anillos, le dijo...-. Una persona!,
Cara de piedra 2:
-. ¿Una soborna? ¿ que es una soborna? Me recuerda a las Salayanas, doncellas de las profundidades de las aguas dulces del mar del Olvido. , Preciosas, hermosas, honradas con diversos talentos de los dioses: Rapsodas, cantantes, músicos del alma, su voz y e instrumentos hacían apaciguar a las fieras, los titanes en la guerra de los primogénitos. La contienda por la libertad de la luz y la oscuridad. Oh si! Que recuerdos.....
-. ¡¡¡¡Una persona!!!! (Dijieron todas al mismo tiempo)
Cara de piedra 2:
-. ¿Una persona. ...? ( los párpados caídos se levantaron junto con las cejas de piedra. No podía creerlo. Aquel rostro de roca movió por fin sus bigotes, su boca estaba abierta de sorprendido, interesado y atónito. ¿y dices... que eres ....una... ¿persona?
-. Si. Mi nombre es Sussi.
-. ¡¡¡¡Tiene nombre!!!! (Todos dijeron)
Sussi comenzó a creer que esos apliques de piedra estaban completamente locos de remate.
Cara de piedra 2:
-. ¡Callaos de una vez! (Dijo el anciano) acércate pequeña.... necesito verte mejor. La humedad de este lugar me ha atrofiado la vista y necesito saber ¿que es? lo que tu eres en realidad.
Ellos no lo entienden, solo conocen el mundo que se puede ver desde nuestra posición. Creen que somos los elegidos para Dashvi Sarahit. Cuando en realidad, fuimos los guerreros más importantes de la guardia suprema de los dioses. Nuestra misión era custodiar a los Toloks, de cualquier tipo de amenaza.
-.¿Tolok? ¿Qué es un Tolok?
Cara de piedra 4:
-. Una incubadora. Un vegetal que nutre al cuerpo de todos los alimentos precisos para que el embrión crezca en su interior. Un pimpollo floral, cuyas hojas captan la radiación solar transformando los nutrientes y minerales de la tierra en energía y masa a papilla nutritiva. El resultado final, tras cuatro soles en el cenid, es una criatura ¡perfecta!. Fuerza física, psíquica y espiritual. Capaz de crear un entorno seguro en un terreno hostil. Libre de amenzas, sin enfermedades y bacterias. Creados a imagen y semejanza de sus semejantes, los dioses. Una raza pura, al 92.2 por ciento de pureza cósmica. La más completa por el momento.
Cara de piedra 2 :
-. Otros más para el ridículo saco de la vida.... Todos los rayos brotan análogos desde la misma estrella
Todos pertenecemos a semejante lugar. Somos la misma cosa. Un sólo músculo en el caos que palpita a partir de nuestras emociones
Cara de piedra 4 :
-.... deseos, anhelos, ambición,... Un corazón que hace fluir todas las cosas....
Sussi se acercó más al muro. Aquella conversacion le transmitia confianza. Tenia miedo, a pesar de todo, pero cuanto más hablaban más humanos eran aquellos rostros de roca. Se acercó, y parecía muy pequeña ante su presencia, era como estar delante de una efigie de 3 metros de altura, una hormiga ante los pies de su peor depredador el hombre. Con cautela y desconfiada, ante la gentil mirada de aquella roca de ojos claros y dulces. Por un instante, sintió que no había ningún peligro.
-.¿Quien. ?...quienes sois?
Cara de piedra 2:
-. Somos los guardianes de Sarahit. Los que custodiamos la entrada a la ciudad de Dashvi Sarahit.
Cara de piedra 3:
-. Aaa! Basta viejo estúpido. ¡Ya no importa!. !Nunca fue importante!. ¡Esta criatura no le interesa lo que nos pudo pasar hace siglos....! espabila viejo carcamal... ya no tiene importancia.
Cara de piedra 2:
... En el devenir de las épocas, mucho antes de la llegada de los orellabaks, cuando los dioses tenían sus miradas en la tierra de los Gigantes, el mundo que conoces era muy distinto. Oscuridad y tinieblas antes de la llegada de Odanim...
-.¿Odanim? (Dijo Sussi para sus adentros, , como si le sonara de algo)
Cara de piedra 2:
...la tierra, estaba impregnada de furia, sangre y dolor
Ya hace mucho tiempo...., las ruinas ya dejaron ir los últimos legajos de lo que ocurrió, las señales, las pruebas, de que el mundo en el que pisas fue creado por la sangre de un único ser
El Sesojith que se sacrificó por todos nosotros. El innombrable, el desterrado, el que con su cetro abrió la roca e inundó la tierra seca y yerna, de agua dulce como la miel. Los Orellabaks lo recordaban como Odanim el primer Huuk, el que se enfrentó al titan del tiempo el gran Orewuea para salvar la vida al planeta de los gigantes, nuestro mundo.
-. ¿La tierra estaba gobernada por gigantes? Es decir, ¡¿Vosotros?!
Cara de piedra 5 :
-. ¿¡Gobernar! ?, Nos nunca fuimos dueños, nos nunca poseer na, nos obedecer a los del cielo, nos comer trabajar y trabajar hasta morir como roca sin valor en el abismo. Nos proteger a los Orellabaks , nos procurar que no supieran de humanos, nos hacer cumplir la ley.
-. ¿Proteger de los humanos? ¿Por que? ¿Que ley?
Cara de piedra 2 :
-. ¿Que ley...? ( Se sentia dolido. Apenado, afectado e indignado, como si una espina estuviera clavada en su corazón de piedra, como si aquella criatura tuviera alma propia con sus respectivos sentimientos, carga que al parecer llevaba en sus espaldas, más pesadas que los enormes ladrillos de roca) cuando un ser lo tiene todo, cuando su poder supera toda frontera de la vida y el tiempo, solo le queda buscar la forma de superar su condición natural. ¿Qué puede interesar a un inmortal en esta vida?: Una semilla de una fruta que cae a la tierra, un insecto que nace de las huevas de su madre, un mamífero que sale del vientre de quien lo gesto, todos ellos buscan la perfección de su condición primogénita. ¿Y el inmortal? ¿que puede buscar? ¿Cual seria su objetivo en la vida de todas las cosas? La respuesta siempre fue la misma que el resto de las criaturas que moran en todo el universo. ¿Inmortal o no? No hay diferencias, solo les separa el tiempo. ¿Que busca la criatura que lo posee todo? La misma que no posee nada, es decir ; la superación de su propia condición.
Los Sesojith, la raza de los dioses, los seres que lograron la longevidad, buscaban la especie más pura del cosmos. Los Orellabaks, representó el resultado de millones de pruebas a lo largo del devenir de las eras. Un ser capaz de crear vida en el entorno más siniestro, "luz en la oscuridad", "esperanza en la angustia" "orden en el caos". Un ser así, se protegería con todo el arsenal posible, una criatura capaz de cambiar las tinieblas en vida se le prestaría un lugar exclusivo y apartado del resto de los demás para que este no se viera influenciado con otro tipo de credos. Los Orellabaks, al nacer en la tierra de Odanim, fueron advertidos de la sutil influencia de los simples los humanos.
-. ¿Advertidos? ¿Por que? ¿Que tenían en contra de los humanos?
Cara de piedra 2
-. Cuando nacemos la fuerza del universo nos proporciona, una dicha, un don, un deseo, pero también recibimos El Aznaseb . En el interior de la matriz, en el silencio,  como dirían los oradores de la era de Los hombres, el infante es vendecido por los tres elogios:
* El Adivalahad o beso de la vida:" El despertar" elogio que todo ser recibe al ser despertado en el mundo de todas las cosas. Dios o mortal, todos somos iguales para el universo y todos recibimos "el despertar".
* El  Otnehim o el tan ansiado beso del sentimiento. No todos pueden conseguirlo".  Lograrlo, es como alcanzar la cúpula de los dioses, el éxtasis y la elevación del espíritu. Mucho se ha especulado sobre el, un afecto cuyo beso puede derrocar a cualquier tipo de maldición. Su beso disipa y desata todo mal o infortunio. Los Sesojiths, lo ansiaban como las abejas a la miel, buscaron sin resultados satisfactorios,  sus corazones eran tan solos y amargados, que su pureza se había secado. Ellos eran inmortales, y por mucho que sus corazones se convirtiera en piedra, en el interior de su alma aun palpitaba la esencia de lo que fueron una vez. Sólo hubo un Sesojith que logro  el beso de sentimiento. Odanim, demostró que el Otnehim también pueden lograrlo los dioses.: "Todo nudo por muy apretado que sea puedes deshacerse"
Los Orellabaks,  jamás debían de saber de la existencia de Odanim. Su historia. Su legado,  representaría la mayor guerra que hubiese existido. La capacidad,  que con un simple beso podían lograr la totalidad del espíritu, hubiese hecho que los hijos se enfrentarán a los padres. Ellos no debían saberlo.su condición, existencia y deseo, siempre debió ser obedecer a los dioses y no a la carne.
* Por último,  Atrehum  o  beso de la muerte: El gran beso del cambio. Al que todos tememos. Y al que los Sesojith, lograron deshacerse de el. Atrehum, una criatura silenciosa, cuyo tacto proboca la desintegración del alma al instante. Sin escrúpulos, sin consentimientos, sutil, noble,  riguroso y muy eficaz. Doncella para los que desean lo femenino y hombre para los más interesados por el lado exótico de las cosas. Su beso, más desapercibido que un susurro, una brisa que denota el movimiento de las puntas de los cabellos en la nuca, unos deditos de un recien nacido, curiosos por tocar, sensibles y despiadados al mismo tiempo, suaves, tiernos pero capaces de despedezar el corazón del observador sin haberlo tocado.   El beso de la muerte mata al cuerpo carnal para que deje paso a su segunda piel: el alma.
Nosotros la tribu de los Setnagy, descendientes de Los Sednas, " los grandes" eramos los mediadores entre la razón y la locura de los orellabaks. Eramos neutrales, controlabamos la furia de los monstruos, de los ataques de las criaturas del abismo, entidades que querían dominar el mundo. Ayachs , un Setnagy, fue uno de los guardianes de la frontera. Logró reducir a escombros a un ejercito poderoso que provenía del este. Todos lo recordamos, desde entonces.....los Orellabaks lo nombraron como uno más de sus epopeyas, una leyenda más en el gran libro de los Oradores, tras derrocar a la víbora del mar de Etrahon, Ayachs, el primer Setnagy honrado por los hijos de los dioses, un Huuk ni más ni menos en el libro de Larehuk. Todos honramos al gran Ayachs.
Ahí fue cuando los dioses vieron nuestro potencial. Los Setnagy, no volvieron apreciar la libertad por entonces. Nuestros amos devieron pensar que seríamos más necesarios en "Humbral" o" muro de la frontera", un lugar olvidado, donde la muerte reclamarian a miles de compañeros, un lugar frio y húmedo, donde las tinieblas no se atrevían a cruzar por la gran cantidad de sangre y roca. El muro, el humbral, donde los Toloks moraban esperando el nacimiento de los primogénitos. La cuna, aquella horripilante ciudadela de silencio y angustia se transformó en una zona de caza para las bestias olvidadas, para los demonios de la noche y el caos. Nosotros luchemos contra ellos. Protegiendo el legado de los dioses. Asalto tras asedio. Lucha sin descanso. En los toloks, se gestaba al individuo más puro del universo, mientras que en el muro de la sangre los Setnagy  se consumian entre golpes de acero y garras de marfil.
Tras el nacimiento de los Orellabaks, el mal tiempo y la tormenta fue cediendo. Nos colmaron de honores.
Todos nos llamaban Gigantes, pero desde ese día, nuestro prestigio se elevó a lo más alto. Una era de esplendor para los Setnagy. Una época en que la sangre de los orellabaks estuvo en peligro. ¿Quien iba a decir, que tras la luz de una nueva era, una nueva guerra civil iba a destruir lo que tanto había costado de proteger? .....
La brisa del armonía y la felcidad acallo la tristeza y lleno a todas la cosas de gracia y dicha. Aquellos huevas vegetales ofrecieron al mundo una nueva generación de semidioses. La era de los primogénitos o la edad de Athineg-omir había comenzado. Jóvenes, fuertes y poderosos, capaces de cambiar las cosas. Pero no se puede contener el poder más absoluto del universo...
Con el devenir de los años, la palabra Otnehim, comenzó a ser hablada por los más intrépidos orellabaks. Fue entonces cuando comenzaron las preguntas sin respuesta.
En el reclamo de la tierra de Odanim, cientos de criaturas de la oscuridad cayeron en el abismo. En preludio de regencia, cientos de enemigos fueron lanzados al Circulo, el pozo del olvido. Apartados para que nunca jamás se supieran de tales engendros del caos
Mientras en el mundo de la orellabaks se vivía en armonia, en lo más profundo del mundo de la tierra, las lágrimas oscuras de los vencidos se iban colmando en un manantial de aguas negras.
Fue cuando creció la incertidumbre entre los primogénitos, cuando un poder oscuro comenzó a palpitar en las entrañas del abismo.
Y tras desobedecer la ley primogénita, la era Athineg-omir inicio su decadencia. Poco a poco, uno a uno,  empezaron a sentir el deseo en sus jóvenes cuerpos.  La carne es devil ante la tentación de la fruta prohibida. Al poco tiempo, los gritos de aquellos pequeños resonaban por toda la tierra de Odanim. Los Orellabaks habían desobedecido la ley.
-. ¿Que hicieron los Sesojiths, los dioses, sus padres?
Cara de piedra 3:
-.Nos culparon....
Cara de piedra 4:
-. Nos encargaron proteger a los Orellabaks pero  no pudimos controlarlo, se nos fue de las manos.
Cara de piedra 1:
-. Condenados a permanecer en el muro de piedra por siempre jamás.
Cara de piedra 2:
-. Fuimos los guardianes del humbral, somos y seremos eternamente los protectores de la ciudad de la vergüenza.
-.¿Vergüenza?
Cara de piedra 2:
-. !Un Setnagy cumple sus promesas! Y en aquel tiempo,  la vergüenza nos afligido a todos. No logremos que los orellabaks lograsen ser la raza más perfecta de todos los tiempos. Así que, nos arrodillemos y pedimos disculpas a los dioses.  Gracias a unos orellabaks, que reclamaron a los gigantes a sus padres para crear la ciudad del castigo y la vergüenza "Dashvi Sarahit".
Todo lo queda de los Setnagy, esta ante tus ojos, esparcidos por la llanura y este gran muro.
En la guerra se extendió por toda la tierra de Odanim. Destruyendo toda aquella belleza. Transformándose en un mundo gris y rojo. Hambre y pestilencia.
La guerra civil hizo que cientos de niños fueran a enviados a la ciudad de Dashvi Sarahit. Los descendientes de la raza más pura, fueron sacrificados "Al círculo "
Cara de piedra 4
-. Pero la historia, se repite constantemente.... no importa el resultado a placer. Siempre quiere enredar para luego volver a desacer. Los hijos de los dioses desafiaron a la ley suprema y ....Todos fuimos castigados...
Cara de piedra 3
-. Sólo hay un motivo de estar aquí en la ciudad de "Dashvi Sarahit" y es para dejar a alguien al gran "Sack abbur". Concretamente una criatura que llevas en tu interior. Esta prohibido en este mundo crear sin autorización de los dioses.
-. ¿Una criatura en mi interior? ¿yo...?
Cara de piedra 6:
-. Primera norma de este mundo.
Cara de piedra 2
-. Los Orellabaks lo sabían muy bien
Cara de piedra 3:
-. Todo ser engendrado por la grandes, jamás podrán ser creadores de vida.
Cara de piedra 4:
-. Por eso estamos aquí. ( dijo el bobo) condenados a custodiar el acceso a los penitentes. "Su estas aquí es porque debes entrar. ".
Sussi recordó el friso del claustro. En el que una seres portaban sus pequeños a una criatura en forma de árbol. También las crónicas del códice anónimo, sobre lo que paso con la hijos de los dioses. -. Entonces....¿ los Orellabaks trajeron a sus hijos a este lugar? A la ciudad de Dashvi Sarahit. ¿Por que?
Cara de piedra 4:
-. Para esconder su vergüenza.
Cara de piedra 3:
-. Para que nunca se supiera la ver guerra de.
Cara de piedra 1:
-.  Para esconderlo y asegurarse que jamás se hablse de eso.
Cara de piedra 2:
-. En los tiempos de Athineg-omir, los Orellabaks comenzaron a preguntarse cosas que no tenían sentido.  Como por ejemplo, ¿ Quién es eran? ,¿Por que estaban allí?  ¿Por que podían hacer cosas que los demás no podían: crean a un ser con un poco de barro y con tan sólo un dedo hacer que respire; mover el aire y amainar la tormenta; cambiar las montañas estirandolas para dejar que el agua cayera en la llanura seca  o apretandolas para contenerla  como un embalse; hacer que cada flor tuviera un color y aroma especial y concreto como un uso para lograr cosas;
Pero con el devenir de los años, comenzaron a sentir curiosidad por los simples.  especialmente por un pueblo del norte.
Pero...¿ que les puede interesar a unas criaturas que vienen de la sangre de los dioses?  Ellos lo poseian todo. Eran los herederos del legado de los Sesojiths. ¿Por que acercarse al territorio de los llamados " los Simples"...? ¿Que tenían los hombres que los omnipotentes no tuvieran?
Solo una cosa; el deseo verdadero.
Lo tenían todo, y por ende, la habilidad de soñar era completamente nula.  Los Orellabaks,  no sabían que era "no poseer". Desgraciadamente los hombres si.
Que era no tener hambre. Que era no poder lograr sus metas,. Que era conseguir algo importante, como podía ser el Otnehim de los humanos. ¿Que era ese beso? 
Cara de piedra 4:
-. ¿Que le puede importar a esta simple lo que paso hace miles de años. .?
-. És muy importante!  De ve saber quienes eran los simples y por que estaban aqui!
-. Si si si... si ella esta aquí? ....
-. ....És por que debe entrar.
-. ¡Exacto!
-. ¡Siii! .. ¡Que entré!
-. ¡Que entre de una vez por todas!  Si está aquí debe de entrar!
Aquellos rostros de ceños fruncidos no paraban de intimidar a Sussi. Se comportaban como un grupo de niños en la hora del patio. ¡Maleducados!,  ¡gamberros!, ¡Groseros!, e ¡incorrectos!
Todas las máscaras de roca, empujaban a Sussi hacia una parte de la pared. Un bulling, como si las voces fueran manos y pies, ella una indefensa alumna ante un grupo de insensatos compañeros que no paraban de molestarla
Cara de piedra 4:
-. És nuestro legado. Custodiar la ciudad y hacer cumplir las normas. Ya fuimos castigados por desobediencia suprema. ¿No pretenderas que volvamos a cometer el mismo error?, ¿ verdad? ¿Mi pequeña?.
Sussi se giro. En aquel momento, esperaba despertarse de aquel mal sueño. Pero no fue así. Todo estaba pasando muy real. Todo era impresionante mente real.
Los rostros daban miedo. Habían can ciado sus rasgos. Mosntruosos. Fantasmagóricos. Horripilantes. De mirada penetrante y muy persuasiva.
Ante ella un acceso. Una puerta de grandes dimensiones. Una entrada que antes no estaba. Oscura y sinietra.
***
Todo el mundo, en menos de tres segundos había cambiado por completo. No podía creerlo. Estaba en una especie de pasillo con muros muy antiguos, típicos de las películas de cine del género bélico, y de la segunda guerra mundial. El cielo negro como el carbón, guerfano de lucecitas, tan siniestro como los pasillos que tenia ante su presencia. Estaba sola. La brisa resonaba en la paredes viejas de aquel lugar, haciendo ruidos fantasmagóricos.
No había nadie.
Fue caminando hacia delante, guiándose por una luz que salía de lo que parecía ser un puerta o acceso.
Al llegar allí, la claridad le cegó sus ojos. Alguien estaba hablando en un idioma que Sussi no comprendía. No se entendía. Gritando, resonando por todas partes, como si estuviera en un miting en tiempos electorales, pero con otro idioma...
La claridad seguía cegando. Sussi , caminaba hacia adelante y al encontrar una sombra, pudo contemplar donde realmente estaba: ¡en lo más profundo de la tierra!
Una cavidad titanica, colosal, una obra de ingeniería de la madre tierra, o tal vez la cámara magmatica de un volcán extinguido hace miles de años. Una gruta en las profundidades de la tierra ocupada, regentada por cientos de pasillos entrelazados. Calles cruzadas, atravesadas, largas y cortas, una urbe sin puertas ni ventanas iluminadas con miles de antorchas. Muros de piedras con luces cuyas dimensiones se perdían en lo más profundo de la colosal cueva. Una construcción faraonica. ¡Un laberinto gigantesco!
En el centro, un árbol muy extraño: seco, sin ramas con cientos de ramas gruesas. Como si estuviera al revés, sus ramas las raíces y sus raíces supuestamente sus ramas. Como si estuviera vivo. Como si fuera un relojero encorvado intentando arreglar o construir algo muy importante. Aquella especie de árbol siniestro se podía percibir en su parte central una especie de sustancia negra y viscosa.
Una cola, de miles de individuos, con una estatura sobrehumana portando algo en sus brazos.
Ella se Acercó. Incluso topo con lo que parecía ser una raíz ¡con vida propia! La sustancia,viscosa y pegajosa la podía sentir como si todo aquel mal sueño fuera real.
Al aproximarse, tras a ver superado gran parte del laberinto, pudo encontrar un lugar seguro. Desde allí levantó su cabeza y vio lo que aterraria a cualquier madre en su sano juicio:¡ Cientos de niños pequeños arrojados al vacío! Gritaban, asustados, por la traición inminente de sus supuestos padres. Luchando con sus pocas fuerzas contra su destino.
Sussi, que le lloraban los ojos por aquel injusto holocausto infantil, no era capaz de ver lo que pasaba allí abajo cuando los infantes caían a los brazos del árbol siniestro. Pero su curiosidad era más fuerte que ella y lentamente sus pupilas se fueron posando al párpado inferior de su cara. Lo que vio: no tenia explicación. No se podía digerir. Aquellos pequeños eran elaborados y transformados como si de un telar se tratase, en una especie de espejo negro.
Sussi no pudo aguantar, aterrada, de ella salío un sonido que resonó por toda la caverna.
La procesión, se quedo quieta literalmente.
Hasta que la institutriz, vislumbró a una humana escondida entre las ruinas del laberinto. -.¡¡¡TU!!! ( dijo en castellano).
¡Sussi comenzó a correr.!
Tanto como podía. Resvalandose, perdiendo el equilibrio e incorporándose de nuevo mientras aquellas cosas atravesavan las rocas como su fuera mantequilla. Cientos de raíces como picos perforaban la tierra como si nada. Trascurrian por el suelo de aquel lugar siniestro hasta llegar a su víctima. Sussi, intentaba esquivarlas mientras huia: pasandole por encima de su cabeza, surgiendo de la tierra para hacerla caer.... pero la providencia la custodiaba !en cada sorpresa!. Incluso, durante la persecución, hubo un instante en el que ella resbaló y fue cayendo hacia el vacío. Los escuchaba correr hacia su posición, mientras se precipitava al vacío. Sus uñas no eran tan fuertes para agarrarse con fuerza. Los brazos del árbol siniestro y maldito, cruzaban el laberinto, destrozando muros y tabiques de toda aquella y compleja estructura antigua. Ella se resbalaba, cayendo de nuevo en el accidente del terreno mojado por la humedad.
No podía pensar. "El pulpo arbóreo" no le daba tregua a su víctima, aquellos tentáculos eran tan sutiles y precisos, que solo la poca providencia o la suerte del loco le iba salvando la vida de un mortal impacto. Se zafaba en cada momento de los astutos brazos del árbol siniestro. Resbalaba, y volvía a subir aferrándose como un lince en la corteza, con sus uñas, con todas sus fuerzas.
Su indumentaria le pesaba por el lodo del terreno húmedo. Sus cabellos empapados de barro no le dejaban ver con claridad. Sólo podía oler aquel olor repugnante a humedad intensa y escuchar los ensordecedor es gritos de aquellas terroríficas criaturas que se aproximaban cada vez más y más cerca. Sus ojos le lloraban, por el miedo, por sentirse tan impotente y frágil. No podía limpiarse la cara por que las mangas estaban encharcadas de aquella extraña sustancia.
Finalmente pudo salir de aquella oquedad, socabon el terreno accidentado. Desde esa posición, una vez arriba y tras girarse, pudo contemplar todo un ejercito de "cosas" que corrían como una estampida hacia ella. Seres blanquecinos, rostros imposibles de describir, muy parecidos alas criaturas que vio con Jordi en el claustro. ¡Gritando! como las almas en pena en los cementerios malditos. ¡Una pesadilla terriblemente dantesca!
***
-.¡Sussi! ,¡Sussi!, ¡Sussi! ,¡Despierta! (Decía Juan mientras intentaba despertarla de aquel trance)
Los ojos tan blancos como la nieve. Una mirada junto con ciertos espasmos epilépticos. Y nuestra Sussi, no despertaba...
(Año 2005)
" -. Hoy me he despertado, ¿ a que no sabes lo que me ha pasado? Me he levantado y he encontrado que no estabas a mi lado.....¿¡ he!? !¿ No se supone que "el que desaperece por las mañanas soy yo?! Jajaja.... Ahora se lo que se siente, te comprendo. Mi pastelito. Pues esta mañana me he levantado y al ver que no estabas he empezado a preocuparme... ¿Será cierto que cuando compartes tu vida con alguien que te importa se te pegan todas sus manías? Jajaja... yo Juan, tu Osito, preocupándose de estas mariconadas... ¿No me estaré volviendo gay? Ya sabes... dese lo de París, no he podido hacer gran cosa "todo el día en casa", hacer la comida, limpiar los platos, incluso me he quedado enganchado en la tele novela de las tardes..... y ahora lo está mañana !vaya! Me estoy empezando a preocupar. Sólo me falta ir de compras contigo y poner a parir a tus amigas. !Mierda! Eso es lo que hemos estado haciendo esta última semana....¡oh nooo! ¡Sussi! Necesito hacerte el amor ¡inmediatamente! . A lo que iba.... pues me he levantado, he ido al baño y he cojido el móvil. ¿a que no sabes quien va a tener el préstamo para poder hacer esas cosas que tanto queríamos hacer? ¡Exacto! . Ahora mismo estoy delante del ordenador con la taza de "Bob esponja" mirando una casa en las afueras de Barcelona. Tiene piscina, a primera línea de la playa, y adivina ¿que?. No hay vecinos. Te amo. Llamame cuando puedas. En serio, nunca estuve tan seguro de todo esto." ( dijo el alta voz del mobil)
Sussi, tenia los auriculares en sus orejas.
Mientras todos esperaban en la sala de espera del ambulatorio, ella escuchaba el mensaje de su novio Juan. Le conmocionó. Su corazón parecía querer salir de su pecho. Sólo pensaba , que desde lo de París, las cosas irían a peor. Conocia a los hombres. Conocía a Juan. El hecho de quedar gravemente herido en aquella noche en Francia, pensó que era el fin de su relación. ¿Un hombre todo el día en casa? ¡Ni de coña! Y menos tratándose de el. Esa clase de hombres, cambian su personalidad cuando se sienten encerrados, sin poder hacer nada. Sin poder salir. Pero... ¿Quién lo iba a decir...? Desde el viaje a París todo cambio. La vida era tan maravillosa...
-. Sea franco doctor, ¿que es lo que tengo?
El señor que tenia delante, no paraba de mirar la radiografía de Sussi. Estaba pensando. Estaba preocupado. Como si no supiese que decir. -. Nunca había visto algo así. ¡Bien! No me andaré con rodeos. Usted ha tenido un aborto en el interior de su útero. Según los análisis, usted presenta síntomas de haber estado embarazada.
-. ¿Embarazada?
-. Eso es. Digamos que esa es la buena noticia. Bueno... no parece tan buena... acerquese.... ¿ve esas manchas? Al principio creímos que era cáncer, pero los análisis no demuestran que lo tenga. La viobsia nos indica que se trata de unas llagas o heridas en las partes de la cavidad uterina. Una enfermedad llamada "Mioma".
-. ¿Mioma?
-. Si, también llamado "Fibromioma". És un crecimiento celular anormal en el tejido muscular del útero. Un tumor benigno y no cancerígeno.
-. Me esa asustando doctor. ¿tengo cáncer o no lo tengo?
-. No, por supuesto que no. La Mioma, puede producirse por motivos genéticos o por un accidente en el interior de su útero como puede ser un aborto. Pequeñas heridas, quistes, sangre seca que han ido rasgando la pared de su aparato reproductor. No se preocupe....una operación y estará lista para vivir la vida de una forma sana y plena. Y si, podrá realizar el coito tras la cirugía.
-. Pero... ? Doctor, ¿Podre tener hijos? ¿Verdad?
-. Mucho me temo que no. Las heridas han dañado gran parte del tejido. La probabilidad de que sea madre es de un 20%.
El mismo día por la tarde.
En la Cafetería "Cafe Negre".
El cielo grisáceo lloraba encima de la carpa de la cafetería de la Plaza Catalunya. La tormenta parecía apaciguarse al cubrir toda la ciudad condal de Barcelona. Aun así, las gotas, pequeñas y frágiles creaban una atmósfera de humedad intensa junto con la brisa cálida del mar mediterráneo. El movimiento de las calles reflejaba "la hora punta" de la recogida de los niños del colegio. El sonido del agua al caer en el asfalto y la acera, iba increxendo a medida de que Juan y Sussi se sentaban en unas de la terrazas más importantes de la plaza.
-. Y bien. ¿De que querías hablar? Me tienes intrigado... ¡Ah, Ya se! Quieres que nos tomemos un año sabático. Por mi parte no estaría nada mal. ¿Sabes? Tengo unos lugares en mente los cuales podríamos ir a visitar: Suiza, Austria, Venecia.... Moscú....
-. Juan. Por favor... no es por eso, aunque ahora que lo pienso no sería una mala idea.
-. ¡Pues claro que no!. Mira el plan seria este: ahora nos tomamos dos capuchinos de estos antes que se enfríe. Después nos dirigimos directos al Prat, allí en el "Serv-Ban" compramos los billetes...
- Estas como una puta cabra... ( Se reía forzada mente...)¿A donde quieres ir? Con lo que está cayendo....
Un camarero se acercó. Y tras dejar las dos tazas -. ¿Desean otra cosa más? ¿ Unas pastas de hojaldre de compaña miento tal vez...?
Juan movió la cabeza -. Gracias. No se preocupe, todo esta correcto.
-. Si, yo con el capuchino tengo suficiente.
Juan percibió un tono extraño en Sussi. No llevaban mucho tiempo saliendo juntos, pero aquella forma de contestar al camarero, le pareció muy sospechoso. El se fijó en las manos de ella: El sobre de azúcar temblaba, incluso hasta tal punto e derramar lo fuera. No paraba de mirar su mobil, como si estuviera esperando una llamada importante. No le miraba a los ojos desde anoche antes de hacer el amor. La comida había sido silenciosa y fría ¿Que estaba pasando?.
-. Juan, tenemos que hablar. (Dijo finalmente Sussi)
A lo lejos, una terraza cubierta por una lona blanca. Sólo una pareja parecían disfrutar de su intimidad. Una auténtica escena romántica con la música de la lluvia de fondo.
En ese mismo instante, uno de los se levantó. Sin discusión. Sin peleas. Todo en silencio.
Juan contemplaba la superficie de la taza. Antonito, sorprendido y confuso. En estado de xoc.
Sussi, que caminaba en dirección a la plaza, no podía contener sus lágrimas.
(Actualidad)
(Hospital Santa Maria)
Ya habían pasado unos minutos....
Sussi despertó de golpe. Tosiendo.
Se le abrazo a Juan con todas sus fuerzas, llorando como si fuera una niña tras un mal sueño.
Juan le cogio con sus manos la cabeza y le miró a los ojos.
Su rostro estaba deformado: ojos llorosos y roja como un tomate.
Poco a poco se fue incorporando.
Estaban los dos apoyados en la pared, en frente al cuadro.
El no sabia que decir.
Ella, intentaba digerir toda aquella tragedia, una energía espesa y negativa. Cerraba sus ojos con fuerza. Respiraba profundo...
-. Podemos dejarlo por hoy... no soporto verte así....
-. Lo he visto... ( dijo arrodillada y tosiendo)
-. En serio, creí que te había vuelto a perder para siempre.
-. Lo he visto Juan. (Dijo Sussi, a pesar de escuchar "vuelto a perder para siempre")
-.¿El que?
-. Se lo que hicieron....¡sacrificaron a todos Juan! ( decía temblorosa y con lágrimas) ... por salvarse.... ¡Oh Dios mio! ....
-. Pero...¿Que, a quien?
-. ...
Juan abrazo a Sussi. Estaba desecha, con ansiedad y completamente destrozada por lo que había ocurrido. Sussi en sus hombros no paraba de decir. -....los sacrificaron a todos... para salvarse.... he visto todo.... como eran traicionados por sus padres... como lloraban...¿¡ Juan como pudieron hacer algo así! ?
Sussi no podía entenderlo.
La 4° cámara.
Sólo entrar y toda aquella cavidad labrada en a roca se iluminó por arte de magia. Una explosión, y la serpiente de fuego fue creando un perímetro de llamas, lengua de fuego que ardían controladamente siguió hacia abajo, hacia lo profundo.
Las 6 antorchas como apliques naturales, s encendieron también.
Sólo entrar una frase en latin: "He aquí la soberana del mundo"
Juan y Sussi se quedaron con la boca abierta ante aquella explendida escultura de Diorita. Una especie de Esfinge: cola larga de reptil, patas de León felino, rostro de una mujer, ojos de gato y enormes alas de alcon.
Una Esfinge de unos 1,50 m de altura, completamente policromado el pan de oro marcando los detalles mediante la combinación de las texturas y el color: el rostro, negro y oscuro como la Diorita. La extremidades, las alas y la cola chapado con pequeñas planchas de oro, resaltando las texturas, como un damasquinado toledano, bruñido y cinceladas en un fondo negro y opaco.
Tras las potentes garras de la criatura. Una peana, en forma piramidal. Extraño. Raro. Sorprendente. Misterioso.
Sussi se acercó al podium. Aquel trabajo era obra de un auténtico maestro del arte de la piedra. Todo era como una serie de acontecimientos, con sus diversos personajes, modelados a cincel como si el autor dispusiera de todo el tiempo del mundo o que el mismo supiera como manipular un mineral tan duro como si fuera mantequilla.
Todo trabajado por pisos. En el primero, comenzando desde arriba, una especie de cama o colchón. Como si fuese la base de la gran Esfinge, pero al mismo tiempo, tuviera que ver con toda la obra. Una enorme base como si fueran unas nubes gobernando el inferior o segunda parte de la escultura.
Como un dios controlando el mundo o como si el mundo sostuviera la pesada imagen de la efigie.
Tras las nubes, el segundo piso del polígono o podium de la Esfinge de Diorita. 9 tronos sustentantes con 9 reyes perfectamente cincelados, 9 pilares con sus respectivos escudos heráldicos o estandartes, exquisitamente identificables, reconocibles para los que viven en la actualidad y conocen la historia de la humanidad, e irreconocibles para los que vivieron en la época medieval.
Sussi se sorprendió al fijarse en uno de ellos. Un trono con un reí con el estandarte de la esvastica.
A los laterales y en el resto del segundo piso, sus ejércitos con sus respectivos poderes y máquinas de poder.
Juan, que estaba observando también el segundo piso del pilar. Le llamo la atención uno de los tronos de los nueve reyes. Uno en el que el sujeto monarca era tan diferente a la anatomía humana , más grande, más esbelta, cuyo rostro era liso, sin nariz y con la cabeza alargada. En su respaldo, la heráldica del sol o una estrella negra. A sus laterales, una tecnología jamás vista, como máquinas en forma de insectos tal vez....y en el fondo las ruinas como escenario, de cientos de ciudades reconocibles: Nueva York, Washington, Madrid, París, Moscú...y un terrible etcétera..
Los dos siguieron contemplando aquella magnífico y terrorífico ejemplar del pasado, presente y futuro de los monarcas de la humanidad.
En el tercer piso, como si fuera una de las fases del infierno de la novela de Dante de "la divina comedia", cientos de representaciónes y acciones de los monarcas al pueblo: persecuciónes como en el trono de Neron al pueblo cristiano. Ejecuciones como en el trono de la esvastica. Torturas y aislamiento como en el trono del estandarte de la media luna. Y por supuesto, y con cierta curiosidad, el trono del rey irreconocible de la estrella negra, donde una especie de tecnología aun no comprendida se apoderaba de toda la humanidad de una forma sutil e implacable.
¿Que era todo aquello? ¿A caso, todo siempre estuvo previsto, manipulado, estructurado por una sola entidad?
¿Quién era el rey que debía de venir aun?¿Quién era el monarca de la estrella negra?
Juan estaba arrodillado y se levantó con el ceño fruncido. No comprendía nada. En absoluto. Todo era tan extraño....
Sussi, sin embargo, le llamo la curiosidad e último piso. Donde cientos de miles de individuos sustentaban el resto de los pisos de una forma grotesca, indignante y aplastante. Como si fueran almas en pena encerrados, condenados eternamente a sustentar la pilastra del poder. Como si fuera poco, como base de los 9 tronos una rueda de molino, como si representará el destino perpetuo y continuo de la providencia. Como queriendo decir, que los de abajo siempre serán los mismos y la reyes irán siendo los semejantes. Una expresión cómica del autor, un guiño de muy mal gusto por su parte, apartando toda esperanza posible para aquellos que sufrieron, sufren y van a padecer. Un sabor extremadamente amargo.
Pero en la sala, en la 4°cámara, aun había más.
En uno de los laterales, unas sombras se reflejaban en el friso de la pared del fondo. Éra un sistema solar, con los nueve orbes circundantes al astro rey. Lo que llamo poderosamente la atención, es que un décimo planeta se apartaba del resto. Un orbe con una elipse mucho mayor que los nueve regentes. Este en concreto, señalaba con su sombra al ajedrezado fresco de la pared del fondo. Especialmente a una casilla en concreto.
Al fondo un friso, un mural exquisitamente detallado de la parte norte de Italia, la parte denominada como "Terra ferma", y encima de este una especie de ajedrez. En una de esas casillas donde se suele poner la figura de la reina, Un escudo heráldico, un blasón con 3 barras amarillas en un fondo negro. Como si fuera el estandarte de las abejas y gran parte de las tierras su reino. Una familia encabezando todo un terreno estratificado, craquelado hace más de 6 siglos. Debajo del escudo, una dicha: "Los Montfacony".
Pero en aquella estancia, había otra cosa además de la hornacina con la 4° basija. Apartado en un rincón. Sin que fuera importante, como si los operarios que construyeron todo aquello se hubieran olvidado de aquel peculiar objeto. Olvidado como una mera varatija sin ningún tipo de valor. Tirado al suelo sin respeto ni cuidado. Una especie de picaporte en forma de cruz de metal, reposando junto al polvo como si fuera un fardo de leña mojada a la ladera de un caserón. Rovellado y dejando ver un poco aquel mecanismo tan extraño y complejo.
-. ¿Que es esto? (Dijo juan)
Juan siguió moviendo lo. Éra un cruz, rara y misteriosa. Una cruz de san Andrés,en forma de aspa con sus extremidades iguales de largas. También ese objeto recordaba a un picaporte, pesaba bastante para ser algo para llevarlo encima. Los brazos de aquel objeto, se desplegaban y se movían: Una media luna. Un sol radiante. Un pez. Y el último, el más extraño de todos, una especie de serpiente deborando a un hombre.
Todo tallado en metal. Forjado por algún tipo de herrero experimentado, superior al técnico de la forja más cualificado de su tiempo. Placas superpuestas, encajadas en cojinetes hechos a mano, para poder rotar aquellas cosas y formar formas surrealistas y geométricas sin ningún sentido.
***